Nicolás Boniardi Cabra, el exabogado de Emerenciano Sena, fue detenido la semana pasada acusado de grabar a los posibles jurados del juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, está otra vez tras las rejas. Un perito denunció que amenazó con "romperle los dientes".
El Ministerio Público Fiscal de Chaco confirmó que el letrado fue detenido nuevamente, esta vez por amenazar de muerte a un perito informático durante una diligencia judicial.
Todo sucedió el martes cuando el abogado se presentó en el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses. La razón de su presencia era testificar en la pericia sobre el celular que le secuestraron la semana anterior, con el que sospechan que filmó a los jurados. Se le ofreció la oportunidad de entregar voluntariamente el código PIN para desbloquear el dispositivo, pero se negó a hacerlo.
Ahí Boniardi Cabra comenzó una discusión con el perito Facundo Toledo. “Si lo tengo que buscar en la fiscalía y romperle los dientes lo voy a hacer”, lo amenazó según la denuncia. El perito ordenó que fuera retirado del lugar con la fuerza pública.
Tras la denuncia, la Justicia ordenó su nueva detención. Su abogada pidió eximirlo de prisión, pero este jueves fue denegada la solicitud. Luego, Boniardi Cabra se entregó en la sede fiscal.
Este no es el primer conflicto reciente protagonizado por Boniardi Cabra. Su primer arresto ocurrió el miércoles pasado durante la audiencia de selección de jurados. El suceso se dio en el Hotel Gala de Resistencia, donde un agente policial que custodiaba el proceso lo vio manipulando su teléfono, presuntamente intentando filmar a los posibles jurados, una práctica expresamente prohibida.
Al negarse a mostrar el celular, la jueza técnica Dolly Fernández ordenó su detención por posible desobediencia judicial. Fue arrestado mientras intentaba salir del hotel, y pasó dos noches en una comisaría de Resistencia.
El abogado Ricardo Osuna, quien lidera la defensa de Emerenciano Sena, sostuvo que ya no trabajaban juntos y sugirió que el joven atraviesa "problemas de salud".
La investigación sobre la supuesta filmación sigue su curso. La fiscal Ana González de Pacce está a cargo de averiguar si efectivamente existió la grabación. El perito Toledo confirmó que, por el modelo del teléfono y su sistema operativo, no se pudo desbloquear el dispositivo para acceder a su memoria interna.