La leptospirosis, una enfermedad que afecta tanto a humanos como a animales, muestra un crecimiento en el centro y noreste del país, de acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional difundido por el Ministerio de Salud.
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SUSCRIBITELa leptospirosis registra un aumento de casos en humanos y perros en el centro y noreste del país. Las autoridades sanitarias reforzaron la vigilancia y recomiendan medidas de prevención, aunque la situación aún no constituye un brote.
La leptospirosis, una enfermedad que afecta tanto a humanos como a animales, muestra un crecimiento en el centro y noreste del país, de acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional difundido por el Ministerio de Salud.
Entre enero y agosto de 2025 se notificaron 1.549 sospechas en personas, de las cuales 72 fueron confirmadas y 62 catalogadas como probables. También se registraron 517 notificaciones en perros, con 107 casos confirmados, lo que encendió una alerta sanitaria en la región.
La mayor concentración de diagnósticos se dio en Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, aunque también hubo reportes en Misiones, Córdoba, Río Negro, Santa Cruz, Ciudad de Buenos Aires, Chaco, Corrientes, La Pampa y Tucumán.
Los especialistas advierten que la leptospirosis suele confundirse con gripes o resfríos, lo que retrasa su detección. Sus síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares —particularmente en pantorrillas— y malestar general. En casos graves, puede derivar en daño hepático y renal, hemorragias pulmonares e incluso la muerte. En lo que va del año, se registraron seis fallecimientos en la región centro del país.
En los perros, la enfermedad también mostró un aumento de notificaciones, con focos en Buenos Aires, Córdoba, Jujuy y Tucumán. Los caninos funcionan como “centinelas” de la circulación ambiental de la bacteria, ya que comparten espacios con las personas.
La Dirección de Epidemiología recordó que la prevención incluye el control de roedores, la vacunación de los perros en zonas de riesgo, el uso de ropa y calzado adecuados en ambientes inundados o rurales, y la consulta médica temprana ante la aparición de síntomas compatibles.
Aunque la tendencia de este año refleja un aumento de notificaciones, las autoridades aclararon que la situación no ingresó en zona de brote y que la vigilancia intensificada permitió una mejor detección de los casos.
La leptospirosis se transmite por contacto con agua, barro o suelos contaminados con orina de animales infectados, especialmente roedores, y representa un riesgo en contextos de inundaciones o actividades agrícolas. Su abordaje sanitario requiere integrar la salud humana, animal y ambiental bajo el enfoque de Una Salud.
