En un operativo coordinado por la Interpol, las autoridades lograron la captura de Rosa María González Rincón en la ciudad de San Cristóbal, Venezuela. González Rincón, conocida dentro de la organización criminal como la "Directora Zoebroker", era una de las figuras más buscadas en la causa de Generación Zoe por ser la responsable técnica del engranaje digital que sustentaba la estafa.
El operativo de captura La detención fue confirmada por el Gobierno Bolivariano, destacando que la localización de la implicada fue el resultado de intensas labores de ciberpatrullaje, inteligencia digital y cooperación internacional con las autoridades argentinas. Según el parte oficial, González Rincón era considerada una pieza clave en esta organización de alcance transnacional dedicada a perpetrar estafas millonarias bajo un sistema piramidal.
El cerebro técnico de la estafa Rosa María González Rincón se integró a la estructura en 2021, convirtiéndose rápidamente en una colaboradora estrecha de Leonardo Cositorto. Su función era fundamental: se le atribuye el diseño y operación de los "bots" de inversión. Estos algoritmos prometían rentabilidades extraordinarias, muy por encima de los mercados legales, y servían para dar una apariencia de solvencia técnica y legalidad a la captación masiva de activos.
Un fraude de alcance global La justicia argentina sostiene que la estructura fue diseñada inicialmente para penetrar el mercado de la provincia de Córdoba, expandiéndose luego a nivel internacional. El mecanismo de engaño operaba bajo la fachada de:
- Cursos de coaching, mentoring y trading.
- Venta de membresías fraudulentas.
- Acceso a los productos automatizados de inversión (bots) diseñados por Rincón.
Este sistema permitió a la banda captar a más de 15 mil personas en países como Argentina, Chile, Uruguay, España y México. Se estima que el monto total del fraude oscila entre los 100 y 300 millones de dólares.
Situación judicial de la cúpula La detención de la "Directora Zoebroker" ocurre en un contexto de condenas para los líderes de la organización. El pasado 4 de julio de 2025, Leonardo Cositorto fue condenado en Salta a 11 años de prisión efectiva por asociación ilícita y estafas continuadas. Esta sentencia se suma a una condena previa de 12 años dictada en Corrientes en febrero de 2025.
Junto a Cositorto, otros miembros de la red en Salta, como Ricardo Gabriel Isaac Vilardel y Jorge Federico Vilardel, recibieron penas de 7 y 5 años respectivamente. En dicho proceso, la fiscalía demostró un perjuicio económico que, solo en esa jurisdicción, asciende actualmente a más de 776 millones de pesos.