Mientras algunos sanjuaninos viajaron, otros prefirieron quedarse en la provincia y recorrer los puntos turísticos locales. Una gran alternativa es el Río San Juan por calle Las Moras -en el límite entre Zonda y Ullum-, lugar donde varias familias y grupos de amigos se acercaron para disfrutar el verano de una forma económica. A través de un video, este diario les consultó a los visitantes cuánto gastaron para asistir a una de las playas más convocantes.
Noelia y Andrea son dos amigas que fueron al río en el “día 141” de enero. Asistieron en reiteradas oportunidades durante la presente temporada y no se fueron de viaje, solamente alquilaron una cabaña en las afueras del Gran San Juan. Según afirmaron, pagaron una cifra muy barata por el mate, “lo que no se puede decir” -al hacer referencia a una bebida alcohólica- y el combustible del auto.
Embed - Un verano low cost: cuánto cuesta pasar la tarde en el Río San Juan
Daniel llegó desde Rawson con su nieta Gabriela, su bisnieta Morena y su sobrino ‘Chicho’. La familia gastó cerca de $15.000. Trajeron mate, gaseosas y galletas. Prefirieron almorzar en la casa para ahorrar. Con respecto al paraje, y a diferencia de años anteriores, vio como punto positivo la presencia de baños químicos en varios sectores y están limpios.
Mariano aprovechó el día franco para ir al río junto con su familia. Desde Chimbas, llevaron una mesa para jugar a los dados y varias sillas para refrescarse en el agua y disfrutar la tarde, bajo la sombra de un árbol. Gastaron alrededor de $30.000 entre la merienda y algunas bebidas. “Conviene para matar la rutina y llenarse de naturaleza”, dijo.
Por último, Daniel vino con su mujer y tres hijos para comer un asado al lado del agua. La familia pocitana también llevó mesa y sillas y confesaron que prefirieron pasar el verano en puntos turísticos de Ullum y Zonda. El gasto de la jornada en el río fue de $70.000 aproximadamente, ya que llevaron alimentos para el almuerzo y la merienda, más las bebidas.
Los servicios, el alerta por el caudal del río y el promedio de asistencia
Quienes viajan desde el Gran San Juan por la Ruta Provincial 12, deben pasar la rotonda que divide el camino hacia el dique Punta Negra y seguir el camino hacia el Norte, más exactamente por calle Fray Justo Santa María de Oro. Luego hay que pasar el puente y las letras corpóreas que indican el límite entre Zonda y Ullum y tras ese tramo, los visitantes tienen que avanzar 500 metros más para llegar a la huella camino al río. ¿Cómo ubicarse? A través de un cartel azul que menciona: “Museo Jesuita 5 kilómetros. 273 años de historia”.
El balneario cuenta con varios parajes. Algunos turistas prefieren quedarse en los primeros tramos del paraje, donde hay árboles, y otros avanzan hasta “la playa”, lugar en el que se encuentran los gazebos de Seguridad Náutica y los vehículos de la Policía de San Juan y Bomberos.
El lugar está habilitado a partir de las 11:30 hasta las 20 horas durante toda la temporada. El lugar está habilitado a partir de las 11:30 hasta las 20 horas durante toda la temporada.
Hay baños químicos en diversos lugares de la zona. Por sector, colocaron entre 7 y 8 unidades y el personal está de forma permanente limpiándolos. También pusieron basureros. Según el caudal del agua, los guardavidas recorren el balneario para advertir sobre los peligros. Según afirmaron a este diario, de lunes a viernes hay cuatro bañeros y el número aumenta a siete durante los fines de semana.
También destacaron que un promedio de 1.000 personas llegan hasta el paraje durante el sábado o el domingo. El número baja a 200 durante cualquier día laborable. Hasta el momento, los trabajadores no registraron incidentes durante la temporada.
Los visitantes asisten con reposeras, hieleras, gazebos y parlantes para disfrutar la tranquilidad del lugar, refrescarse en el agua y aprovechar la gratuidad del espacio. Tampoco faltan los emprendedores que llegan a hacer negocios, como el caso de Andrea, quien transita todos los días el balneario para ofrecer lentes de sol a $5.000. “Se vende bastante”, expresó.