Investigador incansable y creador del Museo Einstein, Domingo Castro dedicó su vida a explorar, documentar y difundir el pasado paleontológico y arqueológico de San Juan. Hombre sencillo, quedará latente el recuerdo de quienes lo veían viajar en colectivo. Entre teorías disruptivas, una colección reunida a pulmón y una vocación sostenida en soledad, dejó un legado cultural que hoy vuelve a ser valorado tras su muerte.