poTenía 10 años cuando aprendió a “surfear” en el asfalto y a “volar” en los skate parks. Con una patineta que heredó de su hermana mayor, se sumergió en un mundo desconocido pero que empezaba a pisar fuerte en San Juan como el skateboarding. “Me atrapó la adrenalina y la velocidad, el ver a los chicos haciendo trucos. Todo eso me motivó para continuar y no dejar más”, confiesa Martina Farías, la adolescente sanjuanina que adoptó el deporte urbano como forma de vida y hoy marca un hito en el skate, convirtiéndose en la única deportista local en llegar a la Selección Argentina en esta actividad.
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La joven va camino a ser la primera deportista profesional de San Juan en la actividad. Ya participó de múltiples competencias a nivel local y la semana pasada lo hizo en Mendoza, su debut fuera de la provincia. Sin embargo, lo que no vivió en cinco años con el skate no se compara en absoluto con lo vivirá en menos de un mes cuando dispute con la delegación argentina los Juegos Suramericanos en Rosario y Juegos Sudamericanos en San Juan.
“Empecé por diversión, porque en ese entonces no estaban las mismas posibilidades y oportunidades que hoy. Pero sí, lo soñé alguna vez, soñé ser una gran skater pero no pensé que podía pasar tan rápido. Hoy lo disfruto, estoy muy contenta de poder vivirlo de esta manera y tan pronto. Integrar la Selección Argentina es único, eso me da mucha felicidad”, comenta la joven.
Martina Farías, la chica skater que marca un hito.
Su familia es un motor importante. Sus padres, Silvana Bustos e Iván Farías, son quienes la acompañan y alientan desde el día que descubrió su pasión por el skateboarding. La familia es oriunda de Santa Lucía, aunque ahora viven en Rawson, y es el principal apoyo económico también. Además, Marina cuenta con el respaldo de la Secretaría de Deportes y la tienda de ropa Vertical.
“Mi mamá es la primera que me motivó a seguir, a pesar de saber que estaba practicando un deporte urbano. Saben lo que es el skate para mí. Este deporte me cambió la vida, me ayudó a superar mis miedos, a levantarme después de cada caída y me ayudó a conocer gente nueva. Los chicos de la vieja escuela, por ejemplo, son quienes me impulsaron a tirarme de las rampas más altas”, expresa la protagonista.
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En el medio, la mirada social. Martina cuenta que muchas veces se sintió discriminada por el hecho de ser mujer skater: “Eso va a estar siempre, porque para mucha gente es un deporte de hombres. Una vez, de hecho, una mujer le preguntó a mi mamá por qué me dejaba practicar una disciplina con tantos hombres. Eso pasa. Espero poder cambiar ese tipo de pensamiento a partir de esta oportunidad que estoy teniendo, que es histórica”.
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Martina sueña despierta. Cuenta los días para los primeros Juegos Sudamericanos, de los que participará con la delegación argentina, y anhela poder regalarle una alegría a San Juan, la sede del mega evento deportivo que reunirá a 4.000 atletas y contará con las primeras dos pistas de características olímpicas del país. “Me genera mucha adrenalina, nerviosismo y ansiedad. También ganas de poder aprender, autosuperarme. Me siento emocionada de poder disfrutar de todo esto bueno que me está presentando la vida. Quiero sacar frutos de esta posibilidad, porque una sueña en grande y hablo de los Juegos Olímpicos. Ojalá que pueda seguir por este camino y que en un futuro haya más chicas en la disciplina. Porque la pista nueva generará un antes y un después en el deporte sanjuanino”, cierra la deportista.