Mientras el público se vuelca masivamente hacia el fútbol francés, sobretodo a partir de la llegada de Lionel Messi, empieza a descubrir que en las canchas galas también se ven imágenes de locura y violencia entre los hinchas. Había ocurrido en la primera fecha y ahora nuevamente debió suspenderse un partido, tras la invasión de los ultras locales para pelear con los jugadores. Increíble.
Todo arrancó en el minuto 74, con el partido 1-0 a favor del Niza. Los locales habían estado tirando cosas en pasajes anteriores del encuentro, pero en ese momento Payet, el 10 del Olympique Marsella, se calentó y devolvió uno de los proyectiles. Ahí la facción radical explotó, voló de todo de la tribuna a la cancha y viceversa, y quisieron entrar a pelear.
La seguridad quedó rápidamente doblada en números y fueron varios los hinchas que quedaron mano a mano con los jugadores. Sampaoli, desencajado, también quiso meterse en el lío y después pedía a gritos que las autoridades tomaran decisiones. Mientras todo se calmaba, los equipos se retiraron a los vestuarios.
Fuente: Olé