Dominante de principio a fin en una noche que quedará en la historia para el rugby argentino porque por primera vez Jaguares disputará la final del Super Rugby; la NBA del mundo ovalado. Su rival saldrá entre las franquicias neozelandsaes entre Crusaders (actual bicampeón) y Hurricanes.
Fue tan superior el quince argentino a Brumbies que el equipo australiano solamente pudo vulnerar a la muralla negra una sola vez. El resto del encuentro no pudo quebrar línea y siempre perdió en la zona de quiebre, donde los delanteros locales pescaron la pelota u obligaron a que la visita cometa penal.

Jaguares pisa fuerte en la mejor liga del mundo y lo hizo jugando al rugby con una intensidad muy poca veces vista. El gran trabajo de los forwards le permitieron a los backs marcar apoyar la pelota en ingoal ajeno en cinco oportunidades de muy buena factura colectiva.