La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos suele batir
records de telespectadores y alcanza niveles de rating difíciles de lograr hoy
en día. La apertura de los Juegos de Londres 2012 fue visto por 40 millones de
norteamericanos, y la cadena NBC, que transmitirá los Juegos de Río para todo
Estados Unidos, está decidida a que la ceremonia del próximo 5 de agosto
concite el mismo interés.
La emisora ha discutido con el Comité Olímpico Internacional
(COI) la posibilidad de modificar el Desfile de las Naciones, para que la
delegación de atletas norteamericanos haga su tradicional recorrida más tarde,
cuando la ceremonia esté más avanzada. Según la propuesta de la NBC, si Estados
Unidos desfila más tarde, los telespectadores no tocarán el control remoto
hasta ver aparecer a sus atletas.
La regla de uso es bastante simple: las delegaciones
desfilan en orden alfabético, de acuerdo a la primera letra del nombre del país
que representan en el idioma del país anfitrión. Como en portugués se dice
"Estados Unidos", a los norteamericanos les tocaría aparecer
relativamente temprano dentro de la ceremonia.
Según una fuente bien informada pero no autorizada a hablar
oficialmente del caso, la NBC le pidió al COI que los atletas estadounidenses
desfilen en algún momento más cercano al final del evento. La emisora no les
habría solicitado a los organizadores de la ceremonia que el nombre de Estados
Unidos aparezca en inglés.
Un vocero de la NBC dijo en un comunicado que la cadena
"tiene conversaciones permanentes con sus socios del COI sobre la manera
de llevarles la mejor cobertura posible de los Juegos Olímpicos a todo el
público norteamericano".
Al ser consultado sobre el pedido de la emisora, un vocero
del comité organizador de los Juegos de Río, responsable de la ceremonia,
remarcó que los lineamientos del COI no dejan lugar a dudas: el orden está
determinado por el alfabeto de la nación anfitriona.
Si la ceremonia se ajusta a esos lineamientos, Estados
Unidos desfilará justo antes de Rusia, una delegación muy raleada tras el
escándalo de doping que el presidente Vladimir Putin atribuyó sutilmente a un
complot de Occidente. En portugués, Rusia es la "Federaçao Russa".