Jesús Manuel Corona, el N°10 de la selección de México, odia
la cerveza. No sólo porque le parece fea, amarga e impasable, sino también
porque es la responsable de que le hayan borrado el apellido cuando comenzó a
dar sus primeros pasos como futbolista profesional. Hoy, todos hablan de
'Tecatito' o Jesús C., de 23 años, un jugador con experiencia europea y autor
del (hasta ahora) gol más lindo de la Copa América 2016. Pero pocos conocen la
historia detrás de la pelea de marcas que le robó la identidad. ¿Quién le
cambió el nombre? ¿Por qué lo hizo?
La joven promesa desembarcó en Rayados de Monterrey, con 17
años recién cumplidos.Todos confiaban en su talento y en que llegaría lejos
como futbolista. Sin embargo, en un fútbol mexicano, en el que mandan las
marcas y las corporaciones (sólo Chivas de Guadalajara no está gerenciado), su
apellido resultaba una publicidad gratuita para la competencia de la cervecería
Cuauhtémoc Moctezuma, que forma parte del grupo empresario dueño de Monterrey.
"No es posible que en el dorsal de su camiseta aparezca
'Corona' debajo de 'Carta Blanca' (cerveza que auspicia al equipo)",
pensaron los directivos cuando advirtieron la proyección de Jesús Manuel. Así
decidieron llamarlo 'Tecatito', que derivaba de Tecate, otra de las cervezas
del grupo, y de su pequeño tamaño, mide 1,63 metros. "Me lo pusieron por
la marca", reconoció el propio Corona tiempo atrás. "Lo importante es
hacer las cosas bien, no importa cómo me llamen. Me quiero destacar en mi club
y en la selección".
Y lo logró. Sus buenas temporadas en Monterrey lo llevaron a
vestir la camiseta de Twente, de Holanda, en donde permaneció poco más de dos
años. De ahí, pasó a Porto, de Portugal, club en el brilló durante la última
temporada (25 partidos y ocho goles). A la Copa América llegó como uno de los
abanderados del Tri. Ayer, se lució con un tremendo golazo, al que muchos ya
eligieron como el mejor del certamen. ¿Tecatito, Corona o simplemente Jesús
Manuel? Hoy su camiseta tiene impreso su apellido. Pero sigue sin importale
como nombre, él quiere destacarse. Y no tomar cerveza, claro.