Pasadas las 13 horas, los jugadores y cuerpo técnico del Verdinegro, llegaron en autos particulares a la Difunta Correa. Informal y sin la ropa habitual del conjunto de Concepción, se sentaron en un restaurante conocido del lugar y degustaron una sabrosa parrillada.
Los cerca de 40 integrantes del contingente permanecieron en el lugar alrededor de una hora, brindaron con gaseosa y disfrutaron del clásico chivito sanjuanino. Sumado al almuerzo, las charlas y risas, fueron infaltables.
Luego, el plantel subió hacia el santuario de la Difunta Correa, donde le prendieron velas y cumplieron la promesa tras seguir en la Primera del Fútbol Argentino.
Los nuevos, aprovecharon para conocer el lugar y pedirle algún favor a la Difunta, a tres días de que comience el Campeonato.
Andrés Alderete, quién jugó la última temporada en Rosario Central, confesó que ya conocía el lugar: “Cuando jugábamos en el Nacional, y nos tocaba este camino, siempre parábamos por acá. Siempre le agradecí a la Difunta. Lo importante es que estemos todos unidos y tirar todos para adelante”.