El US Bank Tower, el edificio más icónico de Los Ángeles, EEUU, inauguró hoy una atracción no apta para impresionables. Se trata de un tobogán de vidrio suspendido a 300 metros de altura.
El Skyslide fue colocado en la parte exterior del piso 70 del edificio y la aventura, corta pero extrema, termina un piso más abajo.
La maravilla arquitectónica genera la sensación de estar volando sobre la ciudad y da la oportunidad a los valientes que se deslizan sobre el vidrio de 10 centímetros de espesor y de 11 metros de largo de apreciar un paisaje magnífico.
Los dueños de la torre son OUE Limited, quienes anunciaron el proyecto para la gran sorpresa y expectativa del mundo, especialmente los fanáticos de la adrenalina, que sin dudas disfrutarán enormemente de una nueva atracción diseñada para acelerar el corazón.
Fuente: Los Andes