-Me siento bárbaro, haciendo un balance general estoy muy
contento con la gente con la que trabajo en la radio (Nacional). Lo primero que
hice fue sentarme a charlar con cada uno para saber con qué personal cuento.
Mi gestión todavía no hace una programación propia, arranca
probablemente en septiembre cuando me den el OK desde Buenos Aires.
En materia de novedades, creo que la más importante es el
armado de un equipo de deportes. A raíz de que no se están transmitiendo los
partidos, hablé con la directora de Radio Nacional y le pedí la posibilidad de
armar este equipo. Me dijo que presentemos nuestro equipo para que nos ayuden
con los costos. Y si este equipo va bien, cada vez que San Martín juegue con un
grande, tipo River o Boca, en vez de mandar su gente desde Buenos Aires, van a
tomar nuestra señal para todo el país. Yo creo que es fundamental.
-¿Cambia la programación anterior a su asunción?
-Aparte de trabajar con la programación armada que recibí,
vamos a incorporar programas de algunas ONGs, vamos a incorporar un programa de
Derechos Humanos, vamos a contar cómo funcionan los Derechos Humanos en San
Juan, y también vamos a incorporar un programa con la Asociación de las
Minorías.
Hasta diciembre los productos son los mismos, lo que varía
son algunos horarios, quizá se extiendan los programas porque tengo que hacer
ciento por ciento programación local. Antes era mitad y mitad, ahora se divide
porque la ley de radiodifusión no permite hacer transmisiones espejo, es decir
que lo que saco por AM no lo puedo sacar por FM.
Entonces en AM sale 870 (de Buenos Aires), y en FM toda
programación local; yo tengo para llegar a eso, generar productos para cubrir
todos los horarios con una grilla totalmente sanjuanina.
-¿Cómo se dirimió cuál señal radial llevaría la programación
local?
-Elegimos con la gente de Buenos Aires y algunos empleados de
acá. Es un tema muy polémico porque la AM llega al campo y ahí quieren escuchar
lo que pasa en la plaza 25, pero qué pasa, que el oyente de la ciudad no pone
AM y es el mayoritario. Cuando fui a Buenos Aires hace dos semanas, yo le planteé
a la directora de Radio Nacional este tema, pero no solamente se lo planteaba
yo, sino un montón de directores, pero nos topamos con la ley y con que no
podemos hacer más espejo.
-Qué porcentaje en la FM quedaría de la programación actual?
-Serán los mismos pero cambiaremos toda la artística, vamos a
trabajar musicalmente, los contenidos, en algunos agregados también. En lo
demás, los programas no es tocan, vamos a trabajar mucho en edición,
producción, enriquecer los programas hasta diciembre, incluso vamos a cambiar
los horarios.
Luego ya tendremos una nueva programación. Por el momento,
en la página de Radio Nacional vas a San Juan y ahí ves toda la grilla. Ahora
estamos trabajando en un nuevo diseño de la página, y Buenos Aires está
trabajando para que cada sucursal tenga las noticias más importantes en la
misma página.
-¿Un privado puede hacer su programa en Radio Nacional?
-Es necesario dejar en claro que toda la gente que venga de
afuera con un programa, sólo podrá hacerlo como productora de contenidos. Sus
programas serán conducidos por nuestros periodistas y locutores porque tenemos
conductores de sobra y locutores buenísimos. Para usar nuestras voces y para
que junto con el periodismo sean representativos de San Juan a nivel nacional.
Vos venís con tu programa, podés elegir nuestro
personal, locutores, periodistas, y esa va a ser la cabeza del programa. Los
demás que vengan pueden ser los colaboradores, pero el eje central lo hace el
personal de la radio.
-¿Hay novedades en la parte del "hardware” de la radio?
-Sí claro. Hicimos un relevamiento del estado de los equipos.
Ya te conté que me reuní con cada uno de los empleados para saber con quién voy
a trabajar y con quién cuento. Arrancamos con remodelaciones en la planta
transmisora, la antena, también con un cierre perimetral de los equipos y estamos
trabajando en nuestra FM, solucionando algunos problemas de interferencias.
-¿Cómo lleva su rol como director de la Radio Nacional,
luego que su postulación fuera resistida por un sector de la sociedad
sanjuanina?
-Le doy importancia a mis objetivos, que es que Radio
Nacional sea una de las más escuchadas de San Juan. Cuando llegué me encontré
con que la gente que labura tiene ganas de que la radio sea la más escuchada,
es lo que más me importa. Que los empleados de Radio Nacional estén contentos
porque vamos a hacia este objetivo. Con eso me sobra.
Me interesa que tengamos contacto con la gente de los
barrios, que la radio sea una radio que le abra la puerta a los contenidos, que
hagamos programas para las ONGs, que hagamos programas solidarios y que mi
personal, la gente que labura acá, esté contenta.
-¿Cómo lleva el hecho de tener una figura definida en Mega,
justamente la que generó cierta resistencia de cara a su cargo en Radio
Nacional, y otra muy diferente en Radio Nacional?
-El programa de la Mega es como si fuera un actor que hace
de loco y asusta gente por la calle. Uno tiene una actividad privada, en la
Mega tengo un objetivo y trabajo para él, en Radio Nacional lo mismo, y luego
en Canal 8 tengo otro objetivo y eso y mi forma de trabajo no tiene nada que
ver con los otros trabajos. En el (Canal) 8 me pongo un saco y salgo a dar
noticias, en la Radio (Nacional) vengo a ver de qué forma puedo ayudar a mis
compañeros y a la emisora. Y a la mañana veo de qué forma puedo ayudar para que
la gente solucione sus problemas, o sacarle una sonrisa. Es decir, son tres trabajos distintos y en
cada uno el rol también es distinto. No tienen nada que ver un rol con otro, y
yo no mezclo mis trabajos, hay cero conexión. En cada uno me dedico a hacer
sólo lo que ese trabajo me demanda.
-¿Saldrá al aire en Radio Nacional?
-No, acá tenemos excelentes profesionales, periodistas,
locutores de primera, no hace falta. Si hiciera falta lo haría, pero creo que
estamos sobrados. Es más, quiero destacar que además de reconocerlo en persona,
desde Buenos Aires me lo han hecho notar, y hasta me han asegurado que Radio
Nacional en San Juan tiene el mejor técnico de todo el país.
Por Atahualpa Acosta