"El verdadero motivo no lo sé. Esteban me comentó que tuvo una buena relación con sus hijos hasta que fueron adolescentes. No sé cuál fue el motivo de su alejamiento”, comentó Rodolfo Mercado, el hombre que intentó hasta el cansancio que la familia de don Cañedo se acercara al abuelo durante los cuatro meses que estuvo internado en la clínica Santa Clara.
Desde hace 25 años Rodolfo Mercado mantiene una amistad con Esteban. Lo que comenzó como una charla en un café del centro por temas de trabajo, terminó en una relación casi familiar. Hoy en día Rodolfo, más que un amigo, pasó a ser la persona más cercana a Don Cañedo.
Durante los 144 días de estadía de Esteban en la clínica, Rodolfo, con la ayuda de Franco Chéves, otro amigo del abuelo abandonado, se hicieron cargo de su cuidado. Ambos tenían sus trabajos y obligaciones que atender, lo que hacía extremadamente difícil que se pudieran hacer cargo de él al momento de recibir el alta.
"Mi trabajo es en Calingasta, eso dificultó aún más que me pudiera hacer cargo completamente de Esteban. Es mi amigo y no lo iba a dejar abandonado en una plaza por eso empecé a golpear puertas por todos lados”, relató angustiado al recordar lo difícil que fue la experiencia vivida.
Mediante Facebook pudo contactar a la hermana de don Cañedo que vive en La Plata al igual que el resto de la familia. La mujer aseguró que se pondría en contacto con los hijos de Cañedo y en que en los últimos de los casos ella se haría cargo del hermano. Sin embargo, tras varios llamados de teléfono Rodolfo obtuvo una única respuesta de la hija: "No tengo tiempo para cuidarlo y la relación con mi padre terminó hace tiempo” y la hermana nunca más atendió sus llamados.
"Terminé dándome por vencido, no sabía que hacer porque Esteban ya no podía estar más en el Hospital, me pedían por favor que me lo llevara. No podía dejarlo sólo en su departamento porque está completamente perdido por su enfermedad. Fui al hogar de ancianos, a la policía, a PAMI y en ningún lado obtenía una respuesta”, agregó.
Fueron mesen angustiantes para Rodolfo que, a pesar de su buena voluntad, no podía sostener más la situación con su querido amigo.
"Gracias a Dios, una mujer qué no quién es conoció a Esteban durante su internación porque tenía a un familiar internado. Esa mujer se ve que tenía un contacto en Desarrollo Humano y eso posibilitó que mi amigo hoy esté muy bien cuidado en el hogar de ancianos. Me encantaría saber quién es para agradecerle lo que hizo”, dijo Mercado.
Lo que podría haber terminado en tragedia, tuvo un final medianamente feliz: "Llevaba aproximadamente seis meses sin saber nada de Esteban, por cuestiones de trabajo por ahí pasaban varios meses sin vernos. Un día me encuentro con Franco en el centro y me comenta que había estado él y lo había visto mal. A los dos o tres días voy hasta su departamento y me encuentro con un escenario terrible”.
Tirado en el piso, completamente deshidratado, orinado y con la mirada perdida. Así fue como a principios del 2016, Rodolfo se encontró con su gran amigo en una terrible situación.
"Ahí me di cuenta que mi amigo no estaba bien y ese fue el inicio de los difícil meses que vivimos con él”, finalizó.
El hombre que pasó cuatro meses internado por no tener dónde ir ni quién cuide de él, llegó a San Juan, luego de trabajar varios años en Europa, con intenciones de generar energía eólica en la zona de Los Berros, proyecto que por varios motivos nunca pudo concretar.