Hace casi un mes, el 22 de julio, el Gobierno anunció que desde octubre empezarán a exigir la Revisión Técnica Vehicular Obligatoria (RTO), pero a dos meses de la puesta en vigencia de estos controles, que pueden terminar con el auto radiado y una costosa multa, no se dio un despegue importante en la cantidad de conductores que fueron a regularizar el trámite.
Según contaron desde los talleres que se dedican a hacer esta revisión en San Juan, desde que largó la cuenta regresiva para cumplir con este requisito en todo vehículo en circulación –salvo motos-, hubo un aumento de clientes pero no el que esperaban. Incluso se mostraron preocupados porque evalúan que luego irán más cerca de la fecha y se producirán cuellos de botella en los turnos para la atención en los talleres que son 4 habilitados en toda la provincia. Desde el 1 de octubre arranca el calendario oficial para la exigencia de la oblea de la RTO en los controles de tránsito dentro del territorio sanjuanino, para las patentes terminadas en cero; y así consecutivamente hasta octubre de 2017 cuando se llegue a las terminadas en 9.
"La verdad que está viniendo la gente pero muy poco, espera a último momento y ahí vienen los problemas. En octubre les va a entrar el apuro a todos y se va a demorar mucho más, no es lo mismo esperar 20 minutos ahora que está tranquilo que cuando se hacen colas y es más largo”, dijo Norma Parodi de Taller de Control Vehicular San Juan ubicado en Santa Lucía. Este taller atiende hoy por orden de llegada y atienden entre 10 y 15 autos por día cuando antes del anuncio atendían 3 ó 4. Si bien trabajan ahora un poco más, es poco respecto de la capacidad con la que cuentan: "tenemos dos líneas y estamos haciendo funcionar una sola porque no se justifica con la gente que están viniendo hacer andar las dos”, expresó la empresaria.
Por su parte Esteban Labado, del Taller de Verificación Técnica San Juan, ubicado sobre calle Mendoza en Capital, dijo que "si bien aumentó el número de clientes no es lo que esperábamos en cuanto a la demanda lo que tenemos. La gente no tomó magnitud de lo que es y después seguramente van a haber colas, estamos tratando de que eso no suceda”. En este local están trabajando en alrededor de 30 revisiones diarias cuando antes del 22 de julio hacían entre 10 y 15.
"Estamos trabajando por orden de llegada porque la demanda es mínima. Sabemos que con la exigencia vamos a empezar a tener la gente pero le pedimos que lo haga rápido, porque así es mejor para la gente y para nosotros, si vienen todos juntos se complica el talles y no les puede atender a los clientes como merecen”, dijo el empresario. En este taller en época de verano se llegaron a atender 130 autos diarios, porque eran casos que viajaban de vacaciones a otras provincias donde la RTO se exige hace mucho tiempo porque es una ley nacional que San Juan había suspendido en su adhesión.
Los 30 autos diarios que revisan en este taller están lejos de la capacidad total de 400 controles que pueden hacer, según dijo Labado. Incluso, había planes de tomar gente para atender la demanda creciente pero hasta ahora no hizo falta.
Por su parte, Juan Manuel Guevara del taller Avenida Córdoba, ubicado en Capital, dijo que "mejoró un tanto la afluencia de público pero no al punto de tener que implementar turnos, por el momento seguimos atendiendo por orden de llegada y en los mismos horarios, estamos calculando un 25% más de demanda”. Agregó que "esperábamos un poco más pero la gente especula”. En este taller pueden revisar en una línea poco más de 40 autos diarios y con la demanda actual llegan al 50% de su capacidad.
Los frenos, la falla estrella
"El freno trasero es lo más grave, es difícil de detectar para el conductor. Nos ha pasado que metemos vehículos nuestros a la línea y recién lo descubrimos, porque lo único que se nota por ahí son los frenos de adelante y los de atrás te das cuenta recién cuando se verifica rueda por rueda”, aseguró Labado.
Por su parte, Guevara dijo que "la falla que más detectamos es la de alineación, frenos en particular los traseros, y luces, además el estado de cubiertas y el tren delantero en forma parcial porque se compone de muchas partes”. El empresario agregó que "estamos con un 10 o 12% de rechazo, ha bajado respecto de años anteriores en que ha llegado al 15%”. Si hay rechazo, el conductor tiene 60 días para volver a presentar el auto en condiciones, pagando una sola vez por el trámite, que todos los talleres cobran hoy a 650 pesos en un vehículo liviano.