La misa de 11 en la Catedral reunió una gran cantidad de fieles católicos, que asistieron a celebrar el inicio de la Semana Santa. Es que este domingo se celebró la tradicional Misa de Ramos, que recuerda la entrada triunfal de Jesús a Nazaret, pocos días antes de su crucifixión.
La ceremonia tiene como signo distintivo la bendición de los ramos de olivos, que luego los creyentes guardan o regalan a otras familias. Este momento fue uno de los más emotivos y se hizo en el patio al costado de la Iglesia Catedral, y hasta allí llegaron una gran cantidad de familias con sus propios ramos y otros, que recibieron en el lugar algunas ramas que regalaban otros de forma solidaria.
El Padre Pablo Figueroa, quien celebró la misa en lugar del Arzobispo Alfonso Delgado que se encontraba en Albardón, centró su homilía en el fortalecimiento de la familia y la solidaridad con aquellos que más lo necesitan.
La historia del festejo
El domingo de Ramos, celebrado según la tradición católica justo una semana antes al domingo de Pascua, recuerda, según Iglesia.org: "la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Sucedió el domingo anterior a su muerte. Fue una entrada grandiosa y al mismo tiempo humilde. La ciudad estaba llena de peregrinos para celebrar la pascua judía. Una gran multitud rodeó a Jesús y con ramos de olivos y palmas en las manos, lo acompañó en su entrada en la ciudad, entre cánticos y exclamaciones. Muchos lo seguían con fe y esperanza.
El olivo es el árbol típico de la región donde vivió Jesús. Por eso los habitantes de Jerusalén salieron al encuentro de Jesús con ramos de olivo".
Mirá las fotos de la emotiva ceremonia.