"Tener miedo es como que te caes y dejás de hacer cosas, sin miedo podés hacer lo que te gusta”. Esa frase resume la esencia y la manera de llevar la vida de Melisa Alaniz, una joven de 30 años que pasará a la historia sanjuanina por ser la primera persona con síndrome de Down que integrará la planta permanente del Estado. El dato lo confirmó el secretario de Gestión Pública, Andrés Rupcic. Meli, como la llaman todos, es un alma inquieta de un espíritu incansable: trabaja en la secretaría de Educación Privada, va a patinaje artístico, colabora con el programa televisivo "Integrándonos” y participa en el grupo "Vida Autónoma”.
Cuando se enteró de la buena nueva, sin inhibiciones saltó de alegría en el medio del Centro Cívico. Sus padres Luis Alaniz y Silvia Frías se mostraron muy contentos, satisfechos porque los esfuerzos diarios de la benjamina de la casa dieron sus frutos.
El primer trabajo que tuvo Melisa fue en el diario Huarpe. Entró con 22 años y durante 26 meses se encargó de entregar la publicación a los transeúntes en el cruce de las Peatonales. Luego fue telefonista y recepcionista en la escuela Aleluya, con el asesoramiento de Nancy Mestre. Esa misma función, pero ampliada, cumple actualmente en el segundo piso del Cívico, donde funciona la secretaría general de Educación Privada.
Meli arranca el día muy temprano. A las 6 AM está arriba para producirse. Es que la joven es fanática de la ropa y los accesorios y no le gusta repetir los mismos looks para ir a trabajar. "Entro a las 7 AM, marco tarjeta y en Educación Privada ayudo con los expedientes, realizo los pedidos a la librería y a mantenimiento, también atiendo al público, a veces hago reemplazos, estoy para lo que me necesiten hasta las 13”, describió.
Melisa es una joven muy inquieta y curiosa. Estudió fotografía, inglés, computación y practicó danzas clásicas, españolas y árabe. Una de sus mayores pasiones es la comunicación. Es por eso que no dudó en participar en el programa "Integrándonos”, en donde es notera y también presentadora. Además estudió locución con Pepe De la Colina. Uno de los mayores sueños de Melisa es ser locutora, quisiera hacer un micro en la radio.
Todos los jueves se reúne con el grupo "Vida Autónoma” para aprender a desenvolverse sin la ayuda de los padres.
Melisa tiene cuatro hermanos varones: Mauricio, Luis, Diego y Pablo, los cuatro integrantes del grupo de música tropical "La Costa”.
También practica patinaje artístico en el club "Fantasía”. Con la ayuda del profesor Ramón Córdoba, aprendió trucos inimaginables sobre ruedas que la llevaron a ganar decenas de trofeos en las distintas competencias en las que ha participado. En marzo arrancará nuevamente con el duro entrenamiento en la pista, que le demanda más de seis horas semanales.
Le gusta salir con amigos y lo hace. Sus padres recordaron que en el verano salió a la quinta Nazareno y volvió a las 6 de la mañana junto a sus amigos. Siempre sale con los chicos del grupo "Vida Autónoma”, una de las últimas salidas fue a Barreal.
La lucha por la inclusión es una de las cruzadas en la vida de Melisa. La joven ha participado en congresos y encuentros a lo largo y a lo ancho de todo el país. Una de sus intervenciones más importantes fue en el Congreso Internacional de Síndrome de Down, que se realizó en Tigre. Allí compartió su experiencia de vida. Cuando bajó del panel, la estaba esperando el ex candidato a presidente, Sergio Massa. El dirigente del Frente Renovador la felicitó y cuando empezó a hablar de integración, Melisa lo corrigió: <-No es integración, es inclusión lo que pedimos>. Massa ahí nomás se rectificó y congeniaron tan bien que salieron juntos en la tapa del diario Clarín.
Justamente en el medio de un congreso conoció a su novio de hace tres años, un cordobés que trabaja en el Súper Vea de la provincia serrana. Ambos se contactan vía redes sociales y WhatsApp. Ella segura dice que prefiere el amor a distancia.
Si algo caracteriza a Melisa es que no le tiene miedo a ningún desafío. Uno de los últimos y que recuerda con orgullo la tuvo como protagonista de un desfile en el shopping Espacio San Juan, en donde compartió pasarela con la ex Reina Nacional del Sol, María Emilia Colombo y con Luli Fernández. Es que además de soñar con ser locutora, también anhela ser modelo.
Sin miedos, con ganas de aprender y de superarse diariamente. Así vive Melisa, una joven sanjuanina cuya inspiradora historia es una lección de vida para todos.
La experiencia de los padres
Los padres de Melisa son los dos grandes pilares que le han permitido desarrollarse y crecer de manera independiente. Ellos aseguraron que al principio les dio miedo, terror, pero luego se dieron cuenta que darle a Melisa herramientas era la clave para mejorar su calidad de vida.
"Teníamos terror al principio, cuando nació ella fue un shock pero los dos decidimos sacarla adelante. A los seis meses empezamos con la estimulación temprana. A los tres años la fonoaudióloga me dijo que ya no tenía nada más para aprender. Empezó la escolaridad a los seis años porque antes la quise mandar a jardines privados y no me la querían recibir porque tenían miedo así que la tuve que mandar a escuelas especiales”, contó Silvia, su mamá.
Tal fue la estimulación que a los dos años dejó los pañales y aprendió a hacer las mismas cosas que todos. Pasó por la escuela Aleluya, por la Merceditas y por la Tobar García, una escuela de educación especial con enseñanza de escuela común. "La íbamos cambiando en función de los avances que tenía Melisa”, añadió Silvia.
Melisa sabe leer, escribir, le enseñaron de chica los colores y todo aquello que se les venía a la mente. El objetivo era que aprendiera a desenvolverse. "Nos dijeron que no iba a pronunciar la "r” y lo pudo hacer. Como a veces los chicos con síndrome de Down tienen atención dispersa nosotros le poníamos el family game para que se entretenga y fije la atención. Al principio me dejaba ganar y después ya me ganaba hasta el fútbol”, explicó Luis.
"Teníamos miedo, pero ella nos fue enseñando”, aseguraron los padres de Melisa. Gracias a esta manera de ver la vida, hoy Melisa goza de un sinfín de oportunidades.