
1-La ansiedad y la incertidumbre eran fuertes. Que mejor la mula, que mejor el caballo, que cómo se llama y el miedo a caerse. La primera jornada en la Estancia Manantiales se vivió intensamente, fue el primer encuentro de los jinetes con el animal que los acompañaría los 5 días restantes. El gobernador Sergio Uñac, se unió a los expedicionarios en el lugar y fue uno de los primeros en montar su caballo.
Hubo muchas caídas durante la primera jornada de travesía y la que llamó la atención fue una periodista del Diario Perfil, de Buenos Aires, que cayó de su mula tres veces durante el primer tramo.
(FOTO: GUSTAVO MUÑOZ)

2- La llegada a Las Frías
El tiempo previsto para llegar de Manantiales al primer refugio, Las Frías, era de cuatro horas de cabalgata. Sin embargo, la adrenalina acortó el camino y los expedicionarios tardaron una hora menos en llegar a Las Frías, donde gendarmería los esperaba con merienda caliente y sopaipillas. A pesar del frío que habitualmente se siente en el lugar el día acompañó al contingente, la tarde estuvo templada y muchos aprovecharon para mojar sus pies en el río.

3-El refugio Sardina y el primer fogón
La jornada más larga fue, sin dudas, la que unía Las Frías con el refugio Ingeniero Sardina. Fue una de las cabalgatas más largas y extenuantes, nada más ni nada menos que nueve horas pasarían los jinetes arriba del caballo y alcanzarían una altura de 4.800 metros. Cruzar el Espinacito era una travesía para el infarto pero ya en Sardina llegaría lo más esperado, el día de descanso y el primer fogón. En ésta edición hubo un animador improvisado, Sergio el "Negro” Arancibia, quien surgió espontáneamente como el encargado de alegrar las noches y atenuar los dolores de los expedicionarios con su guitarra y sus versos. A éstos, en ocasiones, se unía hasta el juez federal de Salta, Abel Fleming, el gobernador y los gendarmes.
FOTO: GUSTAVO MUÑOZ

4-Tres helicópteros en una hora y el ministro en Sardina
Durante el primer día en Sardinas comenzó a tomar fuerza el rumor de que el presidente Mauricio Macri llegaría al Cruce para hacer importantes anuncios. Hubo idas y vueltas en cuanto al lugar y la hora del evento y en un primer momento presidencia solicitó hacer el acto en Sardinas el viernes por la mañana. Pero finalmente el evento terminó haciéndose en Barreal. En menos de una hora tres helicópteros sobrevolaron el refugio llamando la atención de los expedicionarios. En el primero llegó el piloto Walter Gallardo, quien se encargó de traer provisiones y noticias sobre la visita del presidente. El segundo traía gente de protocolo de Mauricio Macri y el tercero, a su representante en el cruce, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio que llegó acompañado de su vice y un asesor.

5-El primer herido, un fotógrafo de Gente
Carlos Burgos, fotógrafo de la Revista Gente, soñó con la travesía sanmartiniana durante diez años. Recién en la edición 2016 se le presentó la oportunidad para ir, pero un accidente hizo que tuviese que volver a San Juan en helicóptero. Burgos iba a lavar un plato y tropezó con la leña que los gendarmes habían puesto en un rincón para hacer fuego. El resultado fueron trece puntos que el médico Matias Espejo tuvo que hacerle en la pierna derecha. Al día siguiente fue devuelto en helicóptero a la provincia y no pudo llegar al límite con Chile, la meta tan esperada. Todos los expedicionarios, conmovidos por la historia del fotógrafo herido le trajeron una bandera chilena que intercambiaron en el límite con los jinetes chilenos y la firmaron con mensajes de cariño hacia Burgos.
FOTO: GUSTAVO MUÑOZ

6- Una clase de historia en plena cordillera
Durante el día de descanso para los expedicionarios en el refugio Sardina, un soldado del Ejército estuvo a cargo de dar una charla para los jinetes.
Al aire libre y en un escenario delimitado con algunas piedras y carteles, el soldado habló sobre los pormenores de lo que fue la travesía sanmartiniana en 1817. Fue una charla sobre las tácticas militares del libertador sobre la que luego todos pudieron hacer preguntas. La clase de historia finalizó con una reflexión de algunos expedicionarios que se preguntaron ¿qué nos diría San Martín hoy?

7- Meta cumplida: llegar al límite
Cerca de las 12 del viernes 12 de febrero llegaron los primeros expedicionarios al límite con Chile. Ahí, en el paso del Valle Hermoso, se veían flamear a lo lejos las banderas de los compatriotas chilenos que esperaban ansiosos la llegada del contingente sanjuanino. Era ese preciso momento el más esperado por el que antes se habían resistido los dolores, las caídas y el frío. Intercambiar la bandera argentina por la de algún expedicionario chileno, fundirse en un abrazo y llorar. Justo en ese lugar que divide Argentina y Chile está el busto en honor a San Martín y a O’Higgins, donde muchos dejan recuerdos que van desde una notita, hasta una estampita o en este caso la figura del Cura Brochero, llevada al lugar por el hijo del gobernador José Luis Gioja.

8-Lágrimas y emoción al cantar el himno
Detrás de los primeros jinetes llegó la columna encabezada por el gobernador Sergio Uñac, acompañado del ministro del Interior, Rogelio Frigerio y un grupo de expedicionarios. Era a quien todos esperaban para comenzar con el emotivo acto. Sonaba la marcha de San Lorenzo y al llegar al lugar todo fue emoción otra vez. Las autoridades chilenas recibieron a las sanjuaninas y se cantó el himno del país vecino.
Después llegó el turno del himno argentino donde nadie pudo contener el llanto. "Porque la cordillera nunca nos separó, siempre nos unió”, declaró el gobernador en su discurso.

9- Rescate en plena cordillera
La noticia de un periodista herido empezó a llegar de algunos jinetes que se acercaban a los grupos que iban más adelantados justo cuando subían La Honda, uno de los tramos más complicados de la travesía. Era Mario Fernández, periodista del portal digital San Juan 8 que quiso espantar un tábano y dio un par de manotazos, la mula se asustó y lo tiró. El resultado fue una fractura de tibia y un rescate de película que encabezaron los médicos, Sebastián Carbajal, Sonia Sánchez y Matías Espejo. Hubo que entablillar el pie del periodista y llevar su mula tirando casi cinco horas. Esa tarea estuvo a cargo del médico barrealino, Sebastián Carbajal que subió y bajó La Honda a pie, tirando la mula del herido. En Las Frías, un helicóptero se llevaría al periodista.

El 14 de febrero, sobre las 2 de la tarde, llegaron los expedicionarios a Mantantiales, la travesía terminaba en el mismo lugar que comenzó. Caballos y jinetes estaban cansados pero fueron recibidos con un asado. Un barrealino, amigo del vicegobernador, Marcelo Lima, recibió a los expedicionarios con cuecas y sambas. Las camionetas estaban listas y ya nada más restaba esperar a las mulas cargueras que llegaron una hora después con todo el equipaje de los jinetes. La travesía había terminado y los expedicionarios estaban muy cansados, pero felices.





