"El modelo tradicional no ha dado los mejores resultados en política criminal. Indudablemente en los menores la sanción debe ser de carácter educativo”, disparó la jueza María Silvia Oyhamburu, quien logró reducir los índices de reincidencia de la delincuencia juvenil haciendo que los menores que delinquían terminaran su escolaridad y aprendieran un oficio en lugar de ir a cumplir el castigo a una institución cerrada.
Actualmente Oyhamburu es jueza de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal, en La Plata. Su experiencia data de cuando estuvo a cargo del Tercer Juzgado de Menores de Florencio Varela, en Buenos Aires.
"Después de detectar que los casos típicos de los menores eran que consumían tóxicos, sus necesidades mínimas no estaban satisfechas, solían tener trastornos alimentarios y familiarmente no estaban bien constituidos, hicimos un convenio con el Municipio de Florencio Varela y trabajamos en conjunto”, explicó la jueza Oyhamburu.
Tras probar que el menor había cometido un delito, en lugar de castigarlo en alguna institución cerrada, la jueza bonaerense optó por obligarlos a culminar sus estudios, con la intención de darles herramientas para que pudieran salir del circuito vicioso en el que se encontraban.
Ese convenio consistió en que el municipio capacitaba y corría con los costos de una persona de la comunidad que se encargaba de monitorear al menor, se comprometía ante el juzgado de ser una especie de tutor para que terminara su escolaridad y cuidarlo para que no volviera a delinquir. Eso como un extra a que un adulto de la familia –como es el sistema- se hiciera cargo del menor.
Según la Suprema Corte Bonaerense, la reincidencia de ese sistema resultó bajísimo: solo reincidió el 13,3 % de los menores que pasaron por ese sistema, contra el 67,4 % de los que fueron castigados con el encierro en institutos de menores.
Oyhamburu llegará a la Provincia esta semana y expondrá su experiencia en las primeras jornadas de capacitación de Justicia Terapéutica y Reforma Procesal Penal. También está previsto que llegue la Ministra de Seguridad de la Nación y jueces de altos rangos de la justicia de Chile.
Esa capacitación se desarrollará el próximo jueves 23 de abril de 16.30 a 20, en el Centro de Convenciones Libertadores de América, en Rawson; y el viernes 24 de abril, de mañana y tarde, en el Salón Eloy Camus del Centro de Convenciones.
Además, la capacitación tendrá como ejes temáticos la Justicia Restaurativa y Terapéutica; Tribunales de Tratamiento de Drogas; Violencia, Maltrato y Víctimas y Reforma Procesal Penal.
Básicamente, la Justicia Terapéutica es una tendencia judicial que intenta dar respuesta al daño causado por quien delinque, corregir ese daño y trabajar sobre el responsable de ese daño en métodos alternativos a los tradicionales del sistema punitivo.
Uno de los ejes más conocidos son los tribunales de droga, el cual consiste en que los jueces trabajen con equipos interdisciplinarios para que quienes cometen delitos no graves por sus adicciones a drogas sean sometidos a tratamientos de rehabilitación en lugar de ir a prisión.