LA HISTORIA DE UN MILITANTE

El drama de Julio Coll

Está internado en el Hospital Italiano de Buenos Aires desde hace cinco meses por un cáncer de sangre. “Ya hemos pasado la mitad del río”, contó. Y agregó que “hay un tema muy importante: la fe en Dios”. Por Gustavo Martínez Puga.
jueves, 26 de septiembre de 2013 · 08:27
Por Gustavo Martínez Puga
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com

A los 60 años, el justicialista Julio Rolando Coll había llegado a uno de los más altos puestos al que puede aspirar un abogado con años de caminar la calle: camarista en el Poder Judicial. Su nombramiento en la Sala I de la Cámara Laboral fue aplaudido masivamente el 6 de diciembre último en la Cámara de Diputados. Era un reconocimiento a sus décadas de militancia. Pero cuando todo parecía seguro y encaminado en su activa vida política, de repente el destino le puso un nuevo obstáculo. Tal vez el más difícil de todos: superar un cáncer de sangre.

Lejos de rendirse, fiel a su estilo de vida, el ex diputado provincial se embarcó en el nuevo desafío y decidió, como lo hizo siempre, dar batalla: prácticamente se mudó a Capital Federal y desde hace cinco meses está internado en el Hospital Italiano, haciéndole frente a un extenso y complicado tratamiento y a las consecuencias que le van apareciendo.

Tratamiento

“Todo fue muy sorpresivo. Estas cosas no te avisan. Pero ya hemos pasado la mitad del río en el tratamiento”, comentó Coll a Tiempo de San Juan, vía teléfono celular, el vínculo que lo mantiene en contacto permanente con sus afectos sanjuaninos desde su habitación.

Tras realizarse algunos estudios en San Juan, entre febrero y marzo a Coll le detectaron que sufre el Linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer que afecta el sistema inmunitario del cuerpo. Primero se hizo tratar en la provincia, pero a principios de año decidió irse a Buenos Aires: “Es un tipo de cáncer a la sangre. Éste cáncer, en San Juan no tiene toda la tecnología que se requiere para su tratamiento, por eso decidimos el traslado a Capital”, explicó el juez.

Una de las soluciones que requiere este tipo de cáncer es “un auto trasplante de médula: te sacan de tu propio organismo y te lo implantan”, explicó Coll, quien sigue de cerca cada paso del tratamiento contra que le practican.

“Tengo dos tratamientos específicos. Cuando he sido agredido por la quimioterapia quedo muy adolorido. Es muy agresivo, así es que quedo internado unos días hasta que me recupero”, dijo, explicando que parte del tratamiento lo tiene como paciente ambulatorio.

Apoyo familiar

Junto a él se trasladó a Buenos Aires su esposa, Silvia Vicentela, quien lo acompaña en forma permanente y desde el principio. Pero la enfermedad parece no estar dispuesta a darle tregua a Coll: durante su etapa de internación, a Coll le entró un virus en una de las piernas: “Me tienen que hacer una operación. Es común que eso pase en este tipo de enfermedad”, explicó Coll.

Sin embargo, el dirigente justicialista se mostró bien de ánimo: “Ahora puedo hablar por teléfono, cosa que antes no podía”. Y comentó cómo se las arregla para enfrentar ese difícil momento de su vida: “La clave es estar bien anímicamente. Hay un tema que es muy importante: la fe en Dios”.

Además del apoyo incondicional de su esposa, Julio Coll explicó que tiene el apoyo incondicional de toda su familia, la cual se tuvo que reorganizar para afrontar este momento: “Yo tengo una nena especial que tiene 14 años. Ella sigue en casa, con su madrina, que es mi hija mayor, y el hermano mayor de mi esposa, quien la acompaña junto a su esposa y sus hijos. Ella está muy contenida. Los otros hijos son más grandes y esos no tienen problema. Igual ellos van y vienen para verme”.

Desde chico Coll enseñó a sus hijos a desenvolverse por su cuenta en la vida. Él lo aprendió siendo joven, cuando se fue a estudiar abogacía a la Universidad del Litoral y empezó a militar activamente en el Justicialismo, bandera que nunca cambió, ni es los peores momentos.

Militancia

Eso lo llevó a ser diputado provincial durante dos periodos en la gestión giojista, entre el 2003 y el 2011. Siempre con el Frente para la Victoria. Uno de sus cargos fue el de presidente de la Comisión Investigadora que intervino en los desestimados siete pedidos de juicio político que en esos años ingresaron contra la Corte de Justicia.

Otro cargo que ocupó siendo diputado fue el de Presidente del Bloque Argentino de la Unión de Parlamentarios Sudamericanos y del MERCOSUR. Llegó a representar a la Legislatura local en el Foro de los Corredores Centrales Atlántico-Pacífico junto a legisladores provinciales de Argentina. En esa cumbre que se realizó Río Grande Dou Soul, ciudad de Río Grande, allí donde está el Porto Do Río Grande, el de mayor capacidad comercial de Brasil y el que resultará un punto fundamental para el Corredor Bioceánico “Coquimbo-Porto Alegre”, en el cual San Juan tiene sembrado grandes esperanzas.

En ese marco y en esa cumbre, Coll expuso sobre la clave que significa el Túnel de Agua Negra para esa obra estratégica.

Julio Coll llegó a diputado provincial después de ser asesor en las municipalidades de Ullum y Rawson. También fue Secretario en el Juzgado de Paz de Villa Independencia y Fiscal de Estado adjunto.

En su militancia política en el Justicialismo encontró un compañero de ruta: su hermano Daniel, quien llegó a ser Intendente de la Capital en los noventa y en la gestión giojista llegó a ser Secretario de Política Económica en el Ministerio de la Producción.

A pesar de la evolución favorable, por ahora Julio Coll no tiene fecha de regreso a San Juan: “Me van evaluando periódicamente. Pero no tengo fecha de alta médica”, dijo, desde el Hospital Italiano de Buenos Aires.

Comentarios