Entrar al Predio Ferial es como viajar en el tiempo, meterse de un sopetón a la era de los dinosaurios, esquivando Stegosaurus, Triceratops, Parasaurolophus, Dilophosaurus e Iguanodones que acechan guarecidos en lo que era la vieja estación Belgrano. Allí los preparan para llevar la muestra Titanes de Ischigualasto a Singapur, donde estará desde enero de 2014 durante al menos un año, para ir luego a algún otro lugar de Asia o a Europa.
Se trata de 35 piezas. La más grande, de 20 metros, es un Lesensaurio; y la más chica es un Eroraptor que mide 1,50 metros. Ambas son las dos piezas vedettes, una por ser del animal más grande y otra por ser del más viejo, de alrededor de 230 millones de años, según explicó Florentino Alcober, coordinador de la exhibición itinerante.
Con extraordinaria verosimilitud, los bichos realmente asustan con afilados dientes y colas largas. La mitad de las reproducciones que viajarán son corpóreas y la mitad son esqueléticas, todas correspondientes a criaturas del Período Triásico que vivieron en San Juan, en el Parque Ischigualasto. No sólo se mostrarán dinos sino también protococodrilos, reptiles y protomamíferos que convivieron con ellos en los parajes sanjuaninos. Y dos fósiles reales, correspondientes a un Brontosaurio y a un Cinodonte.
Cada reproducción lleva un trabajo minucioso por parte de un equipo conformado por 7 artistas y un grupo de estudiantes (que son guías en Ischigualasto), que está trabajando de lunes a viernes durante largas horas, en la reparación y pintura de la misma muestra que estuvo en Asia meses atrás. Todo supervisado por los geólogos, paleontólogos y biólogos del Instituto y Museo de Ciencias Naturales de la UNSJ. “Es porque esta es una muestra totalmente científica, entonces se trabaja cada reproducción igual que con un fósil. Por eso es un éxito a nivel mundial, por el rigor científico”, dijo Alcober.
Lo que se está haciendo es reacondicionar pieza por pieza para poder presentarla en Singapur, donde se espera que sea una gran atracción como en el resto de los países donde ya cautivó a miles de orientales, en China y Japón. La colección estuvo afuera alrededor de 4 años, volvió a mediados de agosto a San Juan para ser retocada, y desde entonces se está trabajando en los titanes.
El trabajo se concentra en la pintura, con una técnica más real que la que se usó anteriormente. Se usa resina, masilla y todo tipo de pintura, como laca. “Se ha logrado que los esqueletos sean iguales que los hallazgos, como así también los cuerpos”, dijo Alcober. ¿Cómo saben de qué color era un animal que vivió hace millones de años? “Se saca de acuerdo a los reptiles que hay en la actualidad”, explicó el coordinador.
La meta es terminar todo alrededor del 25 de octubre, para que 4 containers, de los más grandes que se conocen, transporten a los dinos vía marítima. Para transportarla, la muestra necesita también una labor aplicada que consiste en desarmar cada pieza, que va embalada en una especie de jaula de metal que la resguarda de los golpes dentro del container, en un viaje de entre 45 y 70 días. En Singapur habrá personal del Museo que recibirá la muestra y la armará in situ, en un gran centro comercial, dijo Alcober. El armado les llevará a estas dos personas alrededor de 20 días y luego grandes y chicos podrán entrar al maravilloso mundo de los dinosaurios.





