Desde el aire, la postal cambia de manera contundente. El verde característico y la calma habitual del Parque de Mayo ceden lugar a una escena dinámica, atravesada por el movimiento constante de máquinas, obreros y estructuras en transformación. Allí, donde durante décadas se consolidó uno de los espacios públicos más emblemáticos de la provincia, hoy se continúa ejecutando la intervención integral que busca redefinir su funcionamiento, su estética y su infraestructura.
Desde arriba, la otra cara del sector más icónico del Parque de Mayo: lleno de máquinas y en plena obra
Detrás de la tela que tapa gran parte del pulmón verde de Capital se desarrolla un intenso trabajo. Espiá las tareas que se desarrollan.
Detrás de las telas que rodean el sector central, el ritmo de obra es sostenido, según se puede observar desde el drone de Tiempo de San Juan. La imagen aérea permite dimensionar la magnitud de los trabajos, especialmente en el denominado Sector 2, donde se ubica el lago. Este espacio, históricamente identificado como el corazón del parque, atraviesa una transformación profunda que comenzó con una de las acciones más significativas: el vaciado total del espejo de agua.
Esa tarea inicial dio paso a una serie de intervenciones encadenadas. Según informaron a este medio desde el Ministerio de Infraestructura encargado de las obras, ya se completaron los trabajos de limpieza general y el retiro parcial de sedimentos acumulados durante años. A su vez, se demolió el antiguo cordón perimetral (base de las barandas) y se retiraron completamente estas estructuras, dejando el contorno del lago listo para su rediseño. En paralelo, se avanzó en la limpieza y nivelación de la isla central, una pieza clave dentro del conjunto paisajístico.
Las tareas también incluyeron estudios técnicos fundamentales, como la ejecución de calicatas para analizar las condiciones del suelo en el fondo del lago, un paso necesario para definir las soluciones estructurales que se implementarán en la nueva etapa.
En esa misma línea, ya se concretaron las fundaciones para la futura boletería vinculada a uno de los atractivos que volverá a tener protagonismo: el tradicional trencito.
En superficie, otros trabajos complementan el avance general. Se realizaron intervenciones sobre senderos peatonales, con reparación de paños deteriorados, y se avanzó en la restauración del mobiliario urbano. Los bancos, por ejemplo, fueron desarmados para reacondicionar sus componentes: las tablas de asiento fueron lijadas, mientras que las patas de fundición están siendo recuperadas para su posterior reinstalación.
Uno de los puntos que también muestra avances es el túnel del trencito, donde se está finalizando el revoque interior, como parte de la puesta en valor de este recorrido histórico. En paralelo, las vías fueron intervenidas en su totalidad, con el descarnado del hormigón existente como paso previo a su reconstrucción.
En otro sector del parque, toma forma una obra clave para mejorar la experiencia de los visitantes: la construcción de nuevos núcleos de servicio, que incluye baños y el kiosco. Allí, tras las tareas iniciales de demolición de estructuras antiguas, se ejecutaron trabajos de relleno y compactación de zanjas, junto con el montaje de las bases estructurales. En materia sanitaria, ya se colocaron las cañerías principales, dejando previstas las canalizaciones necesarias para futuras conexiones eléctricas.
Actualmente, los avances se concentran en la consolidación de las nuevas edificaciones. Se ejecutaron capas aisladoras en muros, se colocaron mallas de refuerzo en pisos y se completó el hormigonado de contrapisos, siguiendo lo establecido en el proyecto. Estos espacios, que incluirán sanitarios modernos, áreas de kiosco y dependencias operativas, buscan reemplazar instalaciones obsoletas por infraestructura acorde a las demandas actuales.
Cuando terminen las obras: los detalles del proyecto final
Lo que hoy se observa como un escenario de obra es apenas una parte de un proyecto mucho más ambicioso. En el caso del lago, la intervención —con un presupuesto superior a los $1.281 millones— apunta a una transformación integral. No solo se trata de recuperar el espejo de agua, sino de dotarlo de tecnología y recursos que garanticen su calidad y sustentabilidad en el tiempo.
El nuevo sistema incluirá aireación profunda mediante difusores de burbuja fina, aireación superficial con oxigenadores flotantes eléctricos y un esquema de recirculación forzada con filtros de arena. A esto se sumará la instalación de surtidores para juegos de agua tipo JET vertical, capaces de generar un espectáculo de aguas danzantes con chorros que alcanzarán hasta 20 metros de altura y se extenderán a lo largo de 150 metros. Todo estará acompañado por un sistema de iluminación subacuática de tonalidad cálida, alimentado con baja tensión para garantizar seguridad.
Uno de los elementos más innovadores será la construcción de un puente peatonal que atravesará el lago. Con una longitud de 57,3 metros, estará realizado íntegramente en hormigón armado visto y contará con terminaciones tipo deck en color gris. Su diseño lumínico incluirá tres circuitos diferenciados: iluminación rasante embutida en el piso, un sistema exterior para generar un “baño de pared” invertido y la previsión de luminarias en columnas estructurales.
El borde perimetral del lago también será completamente renovado. La tradicional piedra bola será reemplazada por un borde de hormigón con una terminación especialmente diseñada para incorporar una cinta LED lineal, reforzando el carácter escénico del espacio durante la noche.
La isla, en tanto, quedará con sus bordes reforzados mediante rellenos que garanticen la estabilidad del arbolado existente y se incorporarán gaviones rellenos con piedra. Además, se instalará iluminación dirigida para resaltar el follaje, particularmente el de las palmeras, consolidando su rol como punto visual dentro del conjunto.
En este mismo sector, el regreso del trencito se perfila como uno de los grandes atractivos. Tras 21 años fuera de funcionamiento, el sistema será reactivado con una locomotora eléctrica equipada con baterías de litio, en reemplazo del antiguo motor a gasoil. La formación contará con cuatro vagones, con capacidad total para 16 pasajeros, y conservará su estética original, combinando valor histórico con tecnología moderna.
La intervención incluirá la renovación completa de la estación, la reconstrucción de la pérgola, la construcción de una boletería y la mejora integral de los 1.200 metros de vías. También se incorporarán medidas de seguridad en cruces peatonales, como barandas, señalización vial y baldosas podotáctiles para personas no videntes. El túnel, ya en proceso de restauración, volverá a formar parte del recorrido.
En cuanto a los núcleos de servicio, la inversión —cercana a los $893 millones— permitirá la construcción de dos edificios completamente nuevos, que sumarán casi 357 metros cuadrados. Estos espacios contarán con sanitarios accesibles, equipamiento de calidad, áreas de kiosco y depósitos, además de infraestructura completa: agua potable, desagües cloacales y pluviales, y sistemas de protección contra incendios. En el exterior, se sumará mobiliario urbano como mesas, bancos, bicicleteros y cestos.
Todo este proceso forma parte de un plan integral que el Gobierno provincial desarrolla con fondos propios desde 2024. La primera etapa ya incluyó la renovación del sector de juegos infantiles, la puesta en valor de la calesita y mejoras en la circulación peatonal, así como la revalorización del entorno del Monumento al General San Martín.