El kiosco Mitre, ubicado en la esquina de calle Mitre y Entre Ríos, nació hace 40 años. Pasaron dueños y kiosqueros, algunos que aún continúan visitando el lugar casi a diario. La oferta de comida, bebidas y otros productos, más el horario extendido y la posibilidad de sentarte a "tomar una birra" en la vereda del centro, lo convirtió en un lugar icónico para la mayoría de los sanjuaninos, tanto para los más chicos como para los más jóvenes. Pero este emblemático negocio se encuentra emplazado en el terreno de más de 4.000 metros cuadrados que el Arzobispado pretende vender: ¿Cuál será su futuro?
El Arzobispado de San Juan está a la espera del OK del Vaticano para vender la propiedad más importante del centro sanjuanino, tanto por su dimensión como por su ubicación. Según indicaron altas fuentes a Tiempo de San Juan, el precio del inmueble es de 4 millones de dólares. Sin duda, será una ganancia muy grande para la Iglesia Católica.
En este contexto, Nahuel Salvador, encargado del kiosco Mitre, contó que tanto él como el dueño ya tienen conocimiento de la venta del terreno. El Arzobispado debe mandar un preaviso a los dueños del kiosco con dos meses de gracia para llevar adelante el desalojo del negocio. Este aviso aún no llega, por lo que no dejarán ese espacio hasta, por lo menos, abril.
Salvador contó que el plan de los dueños del kiosco es mudarlo a otro local del centro. Sobre todo, teniendo en cuenta lo icónico que es el kiosco para los sanjuaninos y lo importante que es que continúe en la zona. Sin embargo, encontrar un local disponible en plena zona neurálgica no es fácil.
Por lo pronto, el emblemático kiosco Mitre continuará existiendo, aunque aún no se sabe la ubicación. Pero lo que se sabe es que, cuando los sanjuaninos quieran sentarse a "tomar una birra" en esa esquina sanjuanina, ya no estará más.
La playa de estacionamiento, más complicada
En ese mismo terreno funciona una playa de estacionamiento, que ocupa la mayor parte del mismo. El servicio actualmente funciona las 24 horas, pero también existe la posibilidad de estacionar sólo en la mañana o solo en la tarde.
Según indicaron fuentes cercanas, será muy difícil encontrar una propiedad tan grande como la que actualmente ocupan, por lo que estiman que deberá cerrar. O, al menos, tendrán que cambiar de rubro.