Si algo le faltaba a Alberto Fernández para que la orfandad de apoyos políticos se confirmara de forma absoluta, era quedar afuera del acto que la CGT hará este viernes, conmemorando los 48 años del movimiento obrero sin Juan Perón.
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SUSCRIBITESi algo le faltaba a Alberto Fernández para que la orfandad de apoyos políticos se confirmara de forma absoluta, era quedar afuera del acto que la CGT hará este viernes, conmemorando los 48 años del movimiento obrero sin Juan Perón.
Tras la confirmación de Alberto Fernández, que además es el titular del PJ a nivel nacional, como orador principal, el Cristinapalooza que se desarrollaría adelante este viernes en Ensenada se postergó.
En el entorno de la vicepresidenta consideraron una muestra de respeto, y casi una ofrenda de paz, no hablar el mismo día sabiendo que su aparición eclipsaría totalmente la del presidente de la Nación.
El conflicto tuvo dimes, diretes, malentendidos, rectificaciones, y todo lo necesario para que nada quede claro, y nunca sepamos qué fue lo que pasó en realidad.
Algunos señalaban que mientras la Casa Rosada tomaba el acto como propio, la CGT decidió bajarse y vaciar el encuentro.
Desde la CGT, consultados sobre esa versión, señalaron que “el acto no estuvo en duda jamás”.
Otros mencionaron que los volubles líderes sindicales utilizaron la ocasión para forzar la situación con Fernández y usar el malestar como excusa para lanzar un paro general, en protesta por la inflación desbocada y la caída de salarios.
Más tarde, los dos espacios, gobierno y CGT, prefirieron bajar el tono al cruce de rumores, y coincidieron en el “malentendido”.
El acto tendrá lugar en la sede sindical de la calle Azopardo, el viernes a las 18.
