Este martes, el oficialismo de la Universidad Nacional de San Juan puso primera en el camino a la reelección de Tadeo Berenguer. El ingeniero eligió como compañera de fórmula a la secretaria Académica de la Facultad de Filosofía, Andrea Leceta, un cuadro profesional sin poder de fuego cuyo valor reside en neutralizar cualquier interna en el espacio Vamos. El binomio mostró músculo con el lanzamiento de la candidatura y aprovechó para criticar a Javier Milei y al arquitecto opositor, Jorge Cocinero.
El acto arrancó a las 11.40 en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía. El oficialismo eligió esa sede como parte de una estrategia para apuntalar a la nueva aliada del Rectorado, la decana Myriam Arrabal, que tendrá una pulseada complicada en los comicios del 12 de junio ante la fórmula de su mentora y exsocia, Rosa Garbarino. El evento contó con la plana mayor de la administración universitaria y también con los decanos de Sociales, Ciencias de la Salud e Ingeniería, Marcelo Lucero, Ángel Pinto y Mario Fernández, respectivamente.
En el lanzamiento, Leceta se presentó en sociedad. La profesora de inglés, egresada de la UNSJ, docente, investigadora, y secretaria académica, aseguró: "Este es el desafío más importante de mi vida profesional". La candidata a la Vicerrectoría hizo una reivindicación al género: "Sus voces me acompañan y me abrigan", y también al rol de la universidad pública como herramienta de ascenso social. La aspirante se emocionó casi hasta las lágrimas ante el aplauso de la tribuna de dirigentes y militantes de los cuatro estamentos.
En tanto, Berenguer, naturalmente, dio el discurso estrictamente político. La presentadora lo señaló como el continuar del legado de Mónica Coca -referencia que cubrió todo el evento. "Después de la partida física de Mónica, condujo con coraje la política electoral. Después convocó a la UNSJ a trabajar de manera ordenada", expresó la conductora del acto. Luego el rector tuvo un blooper con el micrófono y desde la primera fila se escuchó un grito que le marcaba el posicionamiento del aparato: "Más abajo".
Solucionado ese tema, Berenguer apuntó a resaltar los logros de la gestión: "Ponemos a disposición de la universidad lo realizado en estos años porque es el resultado de nuestra gestión y es lo mejor que podemos ofrecer". En ese sentido, marcó distancia del resto de las propuestas de los contendientes, Jorge Cocinero y el decano de Arquitectura, Guillermo Velasco, al decir que en estas elecciones: "No sólo se definen cargos, sino que está puesta sobre la mesa la universidad de los próximos años: cómo aporto versus cómo saco provecho. Nosotros hacemos y pensamos en cómo servimos a la universidad".
Asimismo, el rector marcó que el "el triunfo es moral y debe estar lleno de valores" y que la comunidad universitaria debe tener "cuidado con las promesas de algunos candidatos". Y tiró contra el Presidente de la Nación: "No es lo nuevo, es lo viejo. El peor de los enemigos no es el Estado, sino a la apatía de los indiferentes", dijo y se ganó el aplauso rabioso de los presentes. Sólo hubo una ausencia en términos discursivos. El rector no mencionó a su actual vice, Analía Ponce, que estaba ahí.
La política partidaria no estuvo ajena al acto. El representante de Juan Grabois, Eduardo Camus, mantuvo una distancia prudente y se posicionó a la mitad de las gradas. Mientras que los Gioja boys de la agrupación Ideas estuvieron en primera fila con la triunvira de la Juventud Peronista, Jaquelín Yubel. En la tribuna estaba una funcionaria del intendente de Rawson, Carlos Munisaga: la directora de Cercanía, Cristina Ramos. ¿Munisaga banca a Berenguer? A chequear.