ELECCIONES 2019

Los entretelones de una baja sensible en Rawson

La caída de la candidatura de Carlos Munisaga, de la tristeza inicial a la decisión de quedarse en el uñaquismo con futuro prometedor. Por Daniel Tejada de Canal 13 San Juan
domingo, 10 de febrero de 2019 · 11:56

Hubo lágrimas alrededor del diputado Carlos Munisaga la noche del martes 29 de enero. Hasta ahí llegaba su carrera por la Intendencia de Rawson. La decisión era irreversible: bajar la candidatura y quedarse dentro del Frente Todos, sin desairar a Sergio Uñac. En ese clima de derrota estaban cuando sonó el teléfono.

Era el secretario privado del gobernador, Luis Rueda, con la convocatoria para una reunión a la mañana siguiente en el despacho de Libertador y Paula. El encuentro fue luego difundido oficialmente en la cuenta de Facebook de Uñac. Inédito: en tres años de gestión, nunca antes habían tenido una conversación de esa naturaleza cara a cara. La amargura se vio súbitamente contenida por el gesto político del pocitano.

Ya no hablaron de una trayectoria abortada sino de un camino posible hacia adelante. La misión de Munisaga fue luego llevar ese mensaje hacia su tropa, apaleada por la interrupción forzosa de la campaña que nunca llegó a ser. Hubo un intento de mechar dirigentes del fallido candidato en la lista de concejales de Pablo García Nieto, el hombre del gobernador en Rawson. Pero esa idea no prosperó.

La intención declarada de Munisaga es no involucrarse en la interna rawsina, sino dejar que el voto defina el 31 de marzo quién será el candidato departamental del Frente Todos: García Nieto por un lado, o Rubén García con el patrocinio giojista, por el otro. Al no tener dirigentes en ninguna de las dos listas en carrera, queda liberado de compromisos. Su diálogo quedó trazado directamente con Casa de Gobierno.

El joven dirigente del semillero de Mauricio Ibarra prometió acompañar la campaña de Uñac a pleno, porque puede ver que el sanjuanino tiene un horizonte que no se agota en 2019 ni tampoco se queda encapsulado en la provincia. Ese fue el norte de la decisión, la razón para no romper ni cobijarse en otro frente electoral como hizo, por ejemplo, el bloquista Carlos Maza Pezé. El angaquero dio el portazo sobre la hora en el Frente Todos e inscribió su candidatura a intendente en el Frente San Juan Primero, de Martín Turcumán.

Munisaga tragó saliva, respiró hondo y mantuvo los pies dentro del plato, como se dice habitualmente en las mesas de café. Así también marcó un temperamento diferente al de su mentor político, Ibarra, quien en 2009 pateó el tablero del Frente para la Victoria aún siendo intendente de Rawson y se convirtió en candidato a diputado nacional por afuera del PJ, acusando falta de apertura a la participación interna.

Por esos giros de la política y la variación de contextos, Ibarra se reconcilió con el PJ orgánico, aún desde su propio partido, y suscribió el Frente Todos bajo el liderazgo de Uñac. Si Munisaga hubiera salido eyectado en busca de otra alianza, la relación integral habría resultado magullada. Hasta ahora y por ahora, el único costo lo pagó el candidato que no pudo ser. El resto sigue como estaba, que no es poco.

El apetecido cuarto lugar en la lista de diputados proporcionales de Uñac quedó para una referente del ibarrismo, la actual legisladora nacional Florencia Peñaloza. Y Munisaga tendrá por delante un abanico de posibilidades. “Carlos será protagonista esencial en este proyecto que compartimos”, publicó en su cuenta de Facebook el gobernador aquel 30 de enero.

Los rumores son fuertes, pero siempre están anclados en el segundo semestre. A la cabeza figura el posible ofrecimiento de la Defensoría del Pueblo, cargo que quedó vacante tras el fallecimiento del bloquista Julio César Orihuela. Sin embargo, habrá que prever una reforma en la ley vigente para terminar con el carácter vitalicio de ese puesto. Igualmente, el ombudsman siempre tendrá gran visibilidad y a Munisaga le agrada esa alternativa.

Pero no es asunto cerrado ni mucho menos. Munisaga no acordó nada en concreto con Uñac en aquella reunión cara a cara, según trascendió después. Lo de la Defensoría del Pueblo fue mencionado al pasar, nada más. Las alternativas parecen ser varias, aunque abundar en detalles sería prácticamente hacer ficción a esta altura del calendario. Puras especulaciones, en las que alguno se atrevió a pensar en un cargo de alto rango dentro del Poder Ejecutivo o en una candidatura para las legislativas nacionales.

De cualquier manera, más allá de la pretensión de Munisaga de mantenerse al margen de la compulsa justicialista entre los García en Rawson, en Casa de Gobierno esperan que el ibarrista haga algún guiño hacia el referente de Uñac. Sería un gesto bien valorado, en el marco de que reconocen que el candidato frustrado tiene proyección hacia adelante dentro del espacio. No es una conjetura individual del joven abogado sino que tiene correlato con la visión de Libertador y Paula.

Puesto más claramente aún: si Munisaga no tuviese algún gesto de proximidad hacia García Nieto, posiblemente eso iría en detrimento de su relación acaramelada con el uñaquismo. El primer paso fue deponer la candidatura. El segundo sería no hacerse el distraído en la campaña rumbo a las PASO del 31 de marzo.

Una semana después de declinar sus aspiraciones, Munisaga seguía dando explicaciones hacia adentro de su espacio. Puso especial énfasis en aclarar entre los suyos que no había hecho un canje de un cargo político por otro, sino que había resuelto tener un gesto de pertenencia y correspondencia al proyecto político del gobernador, aún pagando un alto costo. Esto no significa que vaya a quedarse al lado del camino, como cantaba Fito Páez. Por el contrario, el legislador sabe que el próximo 10 de diciembre finalizará su mandato en la  Cámara de Diputados y ese podría ser su pase al ostracismo si no lo llaman para mantenerse en un lugar de exposición pública y, en definitiva, de poder.

Hubo finalmente otra lectura que se atrevieron a hacer en el entorno más íntimo de Munisaga, a partir de la foto con Uñac. Como ya se dijo, fue la primera vez en tres años que el gobernador le dio ese lugar, ya sin la intermediación de Ibarra. El joven diputado no le dará la espalda a su mentor ni mucho menos, pero podría abrirse un camino de mayor autonomía. Ese podría ser también otro factor ganado. Solo el tiempo podrá confirmarlo a ciencia cierta.

 

 

 

 

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