Se sabe que empezó el miércoles 21 de junio, cuando nacía el
invierno del 2017, pero no se sabe cuándo finalizará. Ése día quedó congelada la investigación federal contra el cortista Juan Carlos Caballero Vidal,
cuando los abogados defensores Fernando Castro y Rolando Lozano metieron un
recurso para sacarles la causa al juez federal Leopoldo Rago Gallo y el fiscal
federal general Francisco Maldonado. Además de calificarlos de imparciales, el
cortista redobló la apuesta y pidió que sean ambos magistrados federales
investigados .
A partir de ese mediodía, la grave imputación federal que había sobre Caballero
Vidal quedó en pausa y se desvió la atención al camino de la recusación.
CASO DIBELLA
No es la primera vez que uno de los abogados del cortista
transita esa opción. Ya lo hizo con el anterior fiscal federal general, Ricardo
Dibella.
Eso fue hace casi dos décadas, cuando Dibella fue acusado
por los empleados de la fiscalía federal de maltrato laboral y de salirse de
sus funciones. El juez Rago Gallo iba a investigar a Dibella y el abogado del
entonces fiscal, Fernando Castro (en ese momento socio jurídico con Rubén
Pontoriero), recusó al juez argumentando que había "amistad” entre ambos.
Rago Gallo resistió y debió intervenir la instancia que sigue,
el Tribunal Oral Federal. En ese momento estaba integrado por Moreno Ferrer,
Juan Carlos Turcumán y Carlos Parra. Ése tribunal le dio la razón a Castro.
CÓMO SIGUE
Si bien aún el juez federal Rago y el fiscal federal
Maldonado no resistieron la recusación de Caballero Vidal, todo indica que así
lo harán.
El procedimiento es así: si el fiscal resiste, es el juez el
que debe decidir si lo deja o no seguir investigando la causa.
Por ese motivo es que primero debe tramitarse la resistencia
del juez. Si Rago Gallo resiste, los abogados Castro y Lozano entienden que es
el Tribunal Oral Federal el que tiene que desempatar y decidir si el juez
federal sigue en la causa o no, en base a los argumentos que fundamente cada
parte.
Turcumán, Parra y Echegaray, el tribunal federal.
ANTECEDENTES
Aquí hay que hacer un paréntesis. El juez Rago Gallo tiene a
su favor que numerosas veces fue recusado y salió ileso cuando los represores
investigados por delitos de lesa humanidad esgrimieron los mismos motivos que ahora
usó el cortista Caballero Vidal: que el juez federal Rago y el fiscal federal Maldonado
ya se habían pronunciado en las causas Cevinelli y Carbajal (en las que están
investigando si el ahora cortista Caballero Vidal fue parte del engranaje de la
represión cuando era juez penal de primera instancia del fuero local).
Será el Tribunal Oral Federal el que deba intervenir si es
que el juez Rago y el fiscal Maldonado resisten la recusación.
El tribunal federal tiene entre sus actuales integrantes a
dos de los tres jueces que actuaron en el caso Dibella: Turcumán y Parra; el
tercer integrante ahora es Hugo Echegaray.
FUTURO
En el caso de que el Tribunal Oral Federal decida que siga
el juez Rago Gallo, y que éste decida que siga el fiscal Maldonado, la
investigación federal sólo habrá sufrido demoras.
Pero si el Tribunal Oral Federal decide aceptar la
recusación, sería el juez federal Miguel Ángel Gálvez quien debiera seguir la
investigación contra el cortista. Eso es así porque en San Juan sólo hay dos
jueces federales.
Si el juez federal Gálvez tuviera motivos para excusarse por
amistad o enemistad con el cortista Caballero Vidal, debieran salir a buscar
jueces federales en la región Cuyo, empezando por Mendoza.
Cada uno de esos pasos lleva tiempo. Tiempo de estudio de
los magistrados recusados para buscar argumentos para resistir la embestida;
tiempo para que el caso llegue el Tribunal Oral Federal; tiempo para que ése
tribunal superior se expida… en medio es casi seguro que caerá la feria
judicial de invierno, donde durante dos semanas la actividad judicial se
paraliza.
¿Alcanzará el invierno para saber quién investigará al
cortista Caballero Vidal por seis delitos de lesa humanidad?.