El fiscal federal Jorge Di Lello, que dictaminó que el mandato de Cristina Kirchner termina el 10 de diciembre a las 0, negó que su resolución implique un "golpe de Estado", y admitió que le dolió que lo llamaran "golpista".
"Tener que intervenir en una acción de este tipo es bastante insólito, nunca se me ocurrió pensar cuándo termina exacto, matemáticamente, el mandato de la Presidenta", manifestó en declaraciones radiales.
En este sentido, el fiscal dijo sentirse "contrariado" por discutir "cosas que nunca se discutieron" y aclaró que no quiere entrar en "el chicaneo" político.
"Nadie puede pensar que por saludar con un beso a la persona que entra se la va a acusar de usurpación", explicó en referencia al argumento que utilizó el titular de la AFI, Oscar Parrilli, para confirmar que Cristina Kirchner no asistirá al traspaso de mando presidencial.
"Nunca imaginé ser tratado de golpista, eso me dolió", aseveró en respuestas a las palabras del ex Secretario de Presidencia.
(Fuente: Minuto Uno)