La situación generó una fuerte polémica en Tribunales. Aunque todo es por lo bajo y nadie elevó formalmente algún reclamo. Hay quienes dicen que, legalmente, no se podría hacer nada, aunque nadie habría revisado en profundidad qué dice la Ley de Ética Pública al respecto. Pero hay otros que dicen que, éticamente, debieron haberse apartado por su propia voluntad, sin que nadie se los pidiera. Ése es el cuadro de situación que tiene en la mira a los abogados Rolando Lozano y Fernando Ramhé Quattropani.
Ambos están entre los abogados más prestigiosos de la Provincia y son los abogados de Santiago Graffigna, procesado como el jefe de una asociación ilícita que se habría organizado para inflar causas de expropiaciones y saquear las arcas del Estado provincial en cifras siderales.
Esa mega causa, la más importante en la historia judicial sanjuanina, está en el Quinto Juzgado de Instrucción. La jueza titular, María Inés Rosselot, se jubiló a partir de mayo último. Y ahora el Consejo de la Magistratura inició el proceso para nombrar un reemplazante. El abogado que llegue a ese lugar tendrá en sus manos la mayor causa de Tribunales y la más trascendente.
En ese marco es que quedó en la mira el rol de los abogados de Graffigna. Sucede que ambos profesionales tendrán que elegir al juez que luego deberá terminar de investigar el escándalo judicial que tiene a su cliente como el principal sospechoso.
Lozano y Ramhé Quattropani llegaron al Consejo de la Magistratura por la votación de sus pares y en representación del Foro de Abogados. Integran ese consejo junto al cortista Juan Carlos Caballero Vidal –por la Corte-; al ministro de Gobierno, Adrián Cuevas –por el poder Ejecutivo- y el diputado oficialista Víctor Hugo Muñoz Carpino –por Diputados-. La secretaría está a cargo de Pablo Yacante.
La función del Consejo de la Magistratura es recibir a los postulantes, entrevistarlos y elegir una terna. Luego esa terna es remitida a Diputados y allí se elige entre los tres postulantes al nuevo juez.
En medio de ese trabajo es que se cuestiona la presencia de los abogados de Graffigna en ese lugar tan sensible.
Otras voces dicen que los cuestionamientos a esos dos abogados no sólo deben medirse por la mega causa de las expropiaciones, ya que Lozano y Ramhé también participaron de la elección de jueces de otros juzgados y fueros donde ellos también tienen clientes y causas que llevan adelante.
Sin embargo, la lupa recae sobre ellos porque ninguna causa judicial se equipara al escándalo de las expropiaciones, donde hay sospechas sobre jueces, abogados, funcionarios y mucho dinero público en juego.
Rolando Lozano comparte el estudio jurídico con Octavio Caballero, hijo del cortista Adolfo Caballero. Y Fernando Ramhé es sobrino del Fiscal General de la Corte, Eduardo Quattropani.
domingo 5 de abril 2026





