"la abanderada de los humildes"

Hace 93 años nacía Evita

El 7 de mayo de 1919, en Los Toldos, provincia de Buenos Aires, nacía la mujer que cambiaría definitivamente la historia argentina: Eva Perón. Mirá videos de sus discursos, poemas dedicados a su figura y una breve biografía de una mujer excepcional.
lunes, 07 de mayo de 2012 · 11:28

Breve biografía de Eva Perón.

María Eva Duarte nace el 7 de mayo de 1919 en la localidad de Los Toldos, Partido de Gral. Viamonte, Pcia. de Bs. As. Hija de Juan Duarte y de Juana Ibarguren – ambos hijos de inmigrantes vascos-franceses -, es la menor de 5 hermanos (Blanca, Elisa, Juan y Erminda) los cuales viven primero en Los Toldos para luego trasladarse a la localidad de Junín.
Producida la muerte del padre en un accidente automovilístico en 1926, la madre realiza tareas de costura, corte y confección para sostener a la familia en base a un fuerte compromiso cristiano. La fuerte inclinación que tenía Eva por lo artístico se canaliza durante los 10 años (1935 – 1945) de actuación en el teatro, la radio y el cine con singular éxito.
En 1944, tras producirse un terremoto en la Pcia. de San Juan se realiza un festival artístico en el Luna Park para recaudar fondos para reconstruir la capital y asistir a las víctimas. Allí su encuentro con el Coronel Juan Perón signa la vida de ambos por el amor que se despierta entre ambos y la pasión compartida por lo social. Inmediatamente Eva colabora con la labor de la Secretaría de Trabajo y Previsión, a la vez que preside la Asociación Radial Argentina.
Los sucesos del 17 de octubre de 1945 la encontrarán pidiendo por la libertad de su hombre y tratando de convencer a los trabajadores de pedir por la libertad de quien impulsó todas las reformas sociales en dicha época.
Tras la liberación de Juan Perón por el Pueblo, se casan el 22 de octubre por civil y el 10 de diciembre en la Iglesia de San Francisco de la Ciudad de la Plata, Pcia. de Bs. As, reafirmando el profundo amor que Evita sentía por la Orden de los Franciscanos (de hecho, Eva Perón será nombrada Hermana en Primer Orden de los Franciscanos ).
Tras la asunción de Perón como Presidente el 4 de junio de 1946 Evita empieza a desarrollar una actividad inusual para las Primeras Damas de la época, ya que busca involucrarse en temas sociales y cívicos acorde con el ideario del nuevo gobierno en base a planteos afines a la Doctrina Social de la Iglesia.
En 1947 Eva perón viaja como embajadora de buena voluntad a distintos países europeos en representación de nuestro país. En algunos casos como España es la cara visible de la ayuda humanitaria brindada al pueblo español por parte de Argentina a la vez del quiebre del aislamiento internacional al que España era sometida. En Francia e Italia también asiste a las necesidades de esos pueblos, siendo destacado su encuentro con S.S. el Papa Pío XII, el cual le entrega un crucifijo de oro tras su entrevista. En Portugal se interesa por los problemas sindicales, completando su periplo por la Confederación Helvética.
Tras su regreso a Argentina recala antes en Brasil, donde asiste a la Conferencia de Cancilleres por la Paz y Seguridad Continental, donde se entrevista con el Gral. Marshall, quien impulsaría el plan de recuperación económica de Europa por parte de los EE.UU, y en Uruguay.
A su regreso se le preguntó qué aprendió en Europa y Eva respondió sin vacilar: "lo que no tengo que hacer en la Argentina”, poniendo en evidencia que impulsaría la ayuda social con un sentido humanitario y cristiano y no como mera dádiva o limosna. Dicha idea fue tratada extensamente con quien era en ese entonces Nuncio Papal en París: Angelo Roncalli, después Juan XXIII, llamado "el Bueno". Esas conversaciones habrían terminado con una advertencia del futuro Papa a Evita: "Sabe, señora, dónde terminan quienes inician una tarea como la suya... en la cruz, señora, en la cruz".
Su interés por la Justicia Social la impulsa en 1947 a crear la “Cruzada de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón” que asiste en lo inmediato a los más necesitados, para luego perfeccionar esa ayuda en forma más integral a través de la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón” en 1948. La Fundación impulsa miles de obras por todo el país como ser Policlínicos, hospitales, escuelas (Plan 1.000 escuelas), Hogares- Escuelas, Hogares de Tránsito, Hogares de Ancianos, Colonias de Vacaciones, Hoteles para los obreros, Campeonatos Infantiles Evita, la creación de la Escuela de Enfermeras, la Ciudad Infantil, la Ciudad Estudiantil, etc.
Dichas obras fueron modelos de asistencial integral al desposeído, pues cubrían no solo sus necesidades materiales inmediatas, sino que se ocupaban de lo educacional y lo espiritual interactuando en algunas obras con ordenes religiosas ( por ej. en el Hogar de Tránsito N° 2 para mujeres, amén de trabajar asistentes sociales desarrollaban una tarea fundamental la Orden del Huerto en el economato y cuidado de los niños y mujeres de dicha obra). A su vez la Fundación Eva Perón contaba con el fundamental asesoramiento espiritual del Padre Hernán Benítez.
Es de destacar que Eva Perón impulsó el Decálogo de los Derechos de la Ancianidad en 1948, el cual fue incluido en la Constitución Nacional de 1949, a fin a un espíritu más social y de reivindicación de los más humildes.
A su vez la Fundación asistió con víveres, medicamentos y elementos de trabajo a diversos países de todos los continentes (por ej. Italia, España, Israel, Colombia, Venezuela, Egipto, Líbano, Japón, EE. UU, etc).
En cuanto a lo cívico en el año 1947 tenía como objetivo impulsar los derechos cívicos de la mujer argentina, los cuales se incluyen en la Ley 13.010 de Voto Femenino. Tras su sanción se organiza el cuerpo de Delegadas Censistas para empadronar a las mujeres argentinas e instruirlas en sus derechos cívicos. A su vez organiza en 1949 el Partido Peronista Femenino, del cual es Presidenta, a la vez que impulsa la creación de Unidades Básicas Femeninas, exclusivas para mujeres, las cuales cumplían funciones no solo políticas sino sociales, culturales y recreativas.
Tras su labor en el primer gobierno de Perón es impulsada por la CGT y las mujeres del Partido peronista Femenino a ocupar la candidatura a Vicepresidente de la Nación, para lo cual se desarrollaría el acto de proclamación el 22 de agosto de 1951 en el Cabildo Abierto del Justicialismo. Ese día Eva recibe el apoyo de más de 2 millones de personas y a quienes, en un dramático diálogo, intenta convencer de su renuncia al mismo. Presionada por la situación de confrontación con la oposición y los militares, Evita decide renunciar anunciándolo por radio el 31 de agosto de ese año.
Progresivamente se va deteriorando su salud por un cáncer terminal que la lleva a la muerte el 26 de julio de 1952.


Eva Perón 1952 – 1976

Tras su muerte se sucedieron homenajes populares por todo el país. A mismo tiempo sus restos fueron velados, durante 14 días, primero en la sede del Ministerio de Trabajo y Previsión – actual Consejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires – , luego en el Honorable Congreso de la Nación y por último en la sede de la Confederación General del Trabajo. Dicho cuerpo vestía el hábito franciscano y llevaba el rosario obsequiado por S.S. Pío XII.
El cuerpo de Eva Perón tuvo un proceso de embalsamamiento a cargo del Dr. Pedro Ara a fin de ser llevado, en un futuro, al “Monumento al Descamisado” –denominado con posterioridad “Monumento a Eva Perón” -, el cual no pudo ser concluido por producirse el golpe de estado que derrocó, en 1955, al gobierno constitucional del Presidente Juan Domingo Perón, el cual fue obligado a exiliarse en el exterior.
La denominada “Revolución Libertadora” inició un proceso de persecución y proscripción del Peronismo – a través del Decreto 4161 – junto al encarcelamiento y torturas de sus principales dirigentes.
El cuerpo de Evita fue secuestrado por un grupo militar y trasladado, durante dos años, a distintos lugares de la Ciudad de Buenos Aires - sufriendo distintos tipos de vejaciones y mutilaciones por parte de dichos militares – hasta 1957.
Ese año la Dictadura de la Revolución Libertadora ordena el traslado del cuerpo de Eva Perón – en un operativo secreto - a Italia, bajo el nombre falso de María Maggi de Magistris al Cementerio Maggiore de Milán donde estaría enterada hasta 1971.
A partir de entonces fue incesante el pedido de restitución del cuerpo de Eva Perón por parte de la Familia Duarte, la cual sufrió persecuciones y debió exiliarse en Chile para luego, años después, retornar a la Argentina y continuar con sus reclamos ante la justicia y ante los gobiernos de turno.
Los años de lucha de los grupos políticos y sindicales que integran Resistencia Peronista toman como bandera la devolución del cadáver de Eva Perón. A eso se suma la afluencia de los sectores juveniles y de las organizaciones armadas que plantean la reivindicación de su figura como paradigma revolucionario y de justificación de su accionar guerrillero.
La dictadura militar - denominada Revolución Argentina – intenta negociar con el General Juan Perón para que no retorne a nuestro país por medio de la devolución del cadáver de Eva Perón.
El 1 de septiembre de 1971 sale del Cementerio Maggiore de Milán el cuerpo de Evita – llevado por un grupo militar – para devolver el cadáver al Gral. Perón en Madrid, España. Luego de comprobar las diversas mutilaciones del cuerpo, se dispone que éste permanezca en Puerta de Hierro- la residencia de Perón en España – para luego ser trasladado a la Argentina.
Tras el fin de la proscripción del Peronismo y la asunción de Perón como Presidente se pensó transportar el cuerpo pero la situación de convulsión interna – unida al deterioro de la salud y posterior muerte de Perón – imposibilitaron que se realizara en vida del esposo de Evita.
Recién el 17 de noviembre de 1974 retornaron los restos de Eva Perón en un operativo llevado a cabo por el Ministro de Bienestar Social José López Rega y miembros del grupo paramilitar A.A.A, quienes tuvieron el cuerpo de Evita, junto con el de Perón, en una capilla ardiente en la residencia Presidencial de Olivos sin que la Familia Duarte tuviera acceso.
Finalmente el Proceso de Reorganización Nacional dispone la restitución del cuerpo de Eva Perón a sus familiares para ser llevada a su bóveda, bajo estrictas normas de seguridad diseñadas por los mismos militares, en el Cementerio de la Recoleta el 22 de octubre de 1976, y donde hoy descansa en paz definitivamente.

 


 


La palabra de Eva.

"Como mujer siento en el alma la cálida ternura del pueblo de donde vine y a quien me debo."
"De nada valdría un movimiento femenino en un mundo sin justicia social."
"Donde existe una necesidad nace un derecho."
"El mundo será de los pueblos si los pueblos decidimos enardecernos en el fuego sagrado del fanatismo."
"Mis queridos descamisados".
"Nuestra patria dejará de ser colonia, o la bandera flameará sobre sus ruinas".
"Renuncio a los honores, pero no a la lucha."
"Sangra tanto el corazón del que pide, que hay que correr y dar, sin esperar."
"No nos alcanzará el alambre de fardo para colgar a los contreras".
"No dejaré piedra sobre piedra que no sea peronista".

 


 


La palabra de Eva.

"Como mujer siento en el alma la cálida ternura del pueblo de donde vine y a quien me debo."
"De nada valdría un movimiento femenino en un mundo sin justicia social."
"Donde existe una necesidad nace un derecho."
"El mundo será de los pueblos si los pueblos decidimos enardecernos en el fuego sagrado del fanatismo."
"Mis queridos descamisados".
"Nuestra patria dejará de ser colonia, o la bandera flameará sobre sus ruinas".
"Renuncio a los honores, pero no a la lucha."
"Sangra tanto el corazón del que pide, que hay que correr y dar, sin esperar."
"No nos alcanzará el alambre de fardo para colgar a los contreras".
"No dejaré piedra sobre piedra que no sea peronista".

 

 


 


La palabra de Eva.

"Como mujer siento en el alma la cálida ternura del pueblo de donde vine y a quien me debo."
"De nada valdría un movimiento femenino en un mundo sin justicia social."
"Donde existe una necesidad nace un derecho."
"El mundo será de los pueblos si los pueblos decidimos enardecernos en el fuego sagrado del fanatismo."
"Mis queridos descamisados".
"Nuestra patria dejará de ser colonia, o la bandera flameará sobre sus ruinas".
"Renuncio a los honores, pero no a la lucha."
"Sangra tanto el corazón del que pide, que hay que correr y dar, sin esperar."
"No nos alcanzará el alambre de fardo para colgar a los contreras".
"No dejaré piedra sobre piedra que no sea peronista".

 


Un poema de María Elena Walsh

Eva.

Calle Florida, túnel de flores podridas.
Y el pobrerío se quedó sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.
Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.
Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a París rayos de sol.
La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.
Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".
Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte más muerte.
Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.
Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.
Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.
Lágrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.
Orden de arriba y lagrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada más que un gran castigo.
Se pintó la República de negro
mientras te maquillaban y enlodaban.
En los altares populares, santa.
Hiena de hielo para los gorilas
pero eso sí, solísima en la muerte.
Y el pueblo que lloraba para siempre
sin prever tu atroz peregrinaje.
Con mis ojos la vi, no me vendieron
esta leyenda, ni me la robaron.
Días de julio del 52
¿Qué importa donde estaba yo?
II
No descanses en paz, alza los brazos
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.
No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.
Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?
Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.
Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.
Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.
Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.
Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.
Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.
Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada
en el candor de la beneficencia
pero la única que se dio el lujo
de coronarse por los sumergidos.
Agallas para hacer de nuevo el mundo.
Tener agallas para gritar basta
aunque nos amordacen con cañones.


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