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Brito y Blaquier en la mira de Moreno por corrida bancaria

Si bien no trascendieron los nombres de las empresas, se sabe que Guillermo Moreno apunta, entre otros, a Jorge Brito, de ADEBA (Bancos) y a Carlos Blaquier, titular del grupo Ledesma. En diciembre, el Gobierno logró desactivar una corrida cambiaria que costó más de 2.600 millones de dólares.
miércoles, 04 de enero de 2012 · 10:16
Diecinueve empresas en la mira. Ése es el número que desvela al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Durante una reunión mantenida ayer con empresarios, admitió la intenció de focalizar el control sobre diecinueve compañías (el 2,58% de las grandes firmas, cuyas compras de divisas explican más de la mitad de la corrida cambiaria que tuvo lugar a mediados de noviembre.
La excusa fue la primera reunión formal, en el 2012, con los mayores referentes de las grandes cadenas de hipermercados, tribuna que aprovechó para lanzar los lineamientos centrales del control de divisas que llevará a cabo el Gobierno.
Uno de los participantes del cónclave señaló a BAE que “Moreno fue enérgico en el sentido de que se va a sentar en la caja, porque el saldo comercial puede estar seriamente comprometido”. Dijo que nada más que 19 empresas, el 2,58 por ciento del total, movieron más del 50 por ciento del mercado de divisas en la última corrida cambiaria”.
Aunque Moreno, por obvias razones, no anticipó los nombres de esos protagonistas que están bajo su lupa, hay dos figuras que ya se conocen por estar apuntadas desde el Gobierno: Jorge Brito, presidente de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba) y del Grupo Macro, y Carlos Blaquier, titular de Ledesma.
En la última Conferencia de la Unión Industrial Argentina (UIA), nada menos que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se refirió al caso de “algunas empresas grandes” que “habían comprado igual cantidad de dólares o más de la que nosotros les habíamos prestado en pesos a tasa negativa”.
Fuentes oficiales dijeron en ese entonces que entre quienes escuchaban en la cumbre, con el rabo entre las patas, estaba el vicepresidente de la UIA y también el director de Ledesma, Federico Nicholson.
Fuga planeada. De acuerdo con un informe de la consultora Econométrica, la salida de capitales privados fue en los primeros nueve meses del año de 1.000 millones de dólares mensuales. Luego, en octubre, con los rumores sobre los controles oficiales a la compra de divisas, se fugaron 4.000 millones de dólares.
Finalmente, en noviembre, luego de la entrada en vigencia del “cerrojo oficial”, la salida de capitales se redujo a 2.613 millones de dólares.
Econométrica detalla que en retrospectiva, la primera semana (de noviembre) el retiro de depósitos sumó u$s644 millones, equivalente a una merma del 4,3% del stock. En la segunda semana, la baja alcanzó un récord de u$s1.046 millones, representando el 7,4% del total; y en la tercer y cuarta semana, desacelera a u$s674 millones y u$s249 millones, respectivamente.
De esta forma, en el acumulado y a comienzos de diciembre, al mes de aplicadas las medidas restrictivas de la AFIP, los depósitos del sector privado en dólares descendieron en u$s2.613 millones. Así, el stock de depósitos bajó a 12.220 millones de dólares.
El sistema financiero disponía de holgada liquidez para afrontar la corrida. En el momento en que se inició ésta, contaba con u$s7.900 millones de las reservas internacionales del BCRA en concepto de encaje. En el transcurso de las cuatro semanas, las reservas del BCRA se achicaron en 1.640 millones de dólares.
Marcó. La presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, expresó en forma reciente en relación con la pasada corrida cambiaria, que “son una mezcla de intereses. A veces, determinados sectores corporativos atentan contra la misma nación porque alientan y promueven determinadas expectativas o información falsa distorsionada que podría generar tensiones y atentan contra la economía argentina”.
Por otra parte, y en relación con la fuga de capitales observada en noviembre, se desató una polémica con la oposición política centrada en la lucha antiterrorista, que partió desde la sanción de la última ley.
El presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbattella, afirmó que las corridas podrían ser encuadradas en la figura de actos terroristas, lo cual fue rechazado por legisladores y políticos. El funcionario apuntó al menos a los “golpes de mercado” que sufrieron los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa, que podrían encuadrarse bajo la nueva normativa.

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