Mega Anuncio

Yo te avisé: Tiempo de San Juan lo adelantó hace un mes

En la edición del 5 de noviembre tituló “Se viene un mega-anuncio en seguridad”. Y hoy se confirmó. Y ayer publicó lo que hoy se anunció. El valor de una primicia. Por Sebastián Saharrea
miércoles, 07 de diciembre de 2011 · 19:54


La información señalaba aquel día que de las cuatro máximas autoridades en materia de seguridad, sólo sería confirmado Miguel González, el jefe de policía. Y que sería ascendido a Secretario de Seguridad, mientras que dejarían el gobierno el ministro de Gobierno Emilio Fernández, el secretario de Seguridad Dante Marinero y el interventor del Penal Enrique Gil Pérez. Así fue confirmado ayer.

Con el agregado adicional, como consignaba aquella información, que será la Seguridad la piedra angular de la nueva administración. De hecho fue el único cargo ministerial reemplazado por ahora.

En su última edición de papel, Tiempo de San Juan informó que serían tres los ministros que dejaban su cargo: el citado Fernández, Benítez en Producción y Cristina Díaz en Educación. Pero ayer en la edición web informó que se mantenía el reemplazo de Fernández, mientras que el Benítez se postergó por un plazo corto y Cristina Díaz había revisado su decisión personal de alejarse.

De esta manera se confirman las primicias lanzadas por Tiempo de San Juan. Y se afianza su liderazgo informativo.

(NOTA PUBLICADA EN LA EDICIÓN DEL SEMANARIO TIEMPO DE SAN JUAN DEL 5 DE NOVIEMBRE)


MEGA ANUNCIO

Cambios en seguridad: además de nombre, en estructura

Mientras define si el cambio para el próximo gobierno será más o menos importante, el gobernador Gioja ya tomó una decisión que lleva la impronta de los reclamos de la gente y que se convirtió en su mayor ocupación: hará cirugía mayor en la conducción política del tema seguridad.


Fuentes oficiales confiaron a Tiempo de San Juan que el conjunto de decisiones que analizan no sólo estará relacionado con nombres, sino también con medidas específicas para responder a la inquietud que la escalada de hechos delictivos ha generado en la ciudadanía.

Y que esas medidas, junto a la renovación de funcionarios, formarán parte de un mega - anuncio orientado a fortalecer la estrategia oficial contra la inseguridad

Entre las medidas, saben en Gobierno que no alcanza con impulsar la mayor presencia de efectivos en las calles, como ocurrió hace dos semana con el anuncio de incorporación de unos 300 efectivos más, más la demorada decisión de quitar tantos efectivos-administrativos de las comisarías para enviarlos a cumplir trabajos de presencia y prevención.

El gobierno encargó un estudio para determinar la evolución de los casos de inseguridad y tomar decisiones de acuerdo con ese mapa. De allí surgió que la localización geográfica de los ilícitos siguen teniendo a los sectores Norte y Sur del Gran San Juan como protagonistas, y que los hechos que más crecieron son los arrebatos, delitos menores que muchos de ellos ni siquiera se denuncian.

¿Por qué crecen los arrebatos? Hay muchas hipótesis que manejan en los escritorios oficiales, incluidos muchos datos que llaman la atención. ¿Hay manera de combatirlos desde alguna medida oficial? Por lo pronto, piensan en poner más presión sobre los efectivos policiales y las comisarías en patrullar las zonas más conflictivas, una presencia que piensan que puede ayudar a combatir otro delito en escalada que aumenta: los escruches, es decir el ingreso de delincuentes a las casas –generalmente desocupadas- para vaciarlas.

Hacia allí estarán orientadas las medidas que prepara el gobierno para presentar con la renovación de autoridades. Que por ahora no contempla la creación de la policía judicial, un asunto con el que machacan con especial énfasis desde Tribunales. Se trata de la creación de un cuerpo judicial especial dedicado a la instrucción de los casos, para dejar a los efectivos de calle dedicarse exclusivamente a la prevención.

La policía judicial supone un cambio estructural en la concepción de la Justicia. Porque implica además abandonar el hecho de que la instrucción la realicen los jueces para dejar esa función a los fiscales. Allí, la policía judicial asumiría el compromiso de auxiliar en toda la instrucción, desde labrar denuncias hasta realizar allanamientos o pericias. Esas funciones son cumplidas hoy por los policías en las comisarías y demandan un tiempo que se le quita al trabajo de policía en las calles, que –sostienen los impulsores- afecta el servicio de prevención.

En el gobierno no descartan la idea, pero dicen que se trata de una medida de más largo plazo que requiere cambios estructurales y un especial detenimiento para no cometer errores, además de presupuesto generoso. Por eso ahora está concentrado en medidas más inmediatas.

En cuanto a los nombres, se esperan también cambios importantes.

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