"Punto de fuego, Malvinas: Gran Bretaña desempolva los planes de guerra en medio de llamados para enviar un submarino nuclear después de que Argentina se une a Brasil y
Uruguay al bloqueo de las islas". Así puede traduciorse el titular del Dayli Mail, que no ha sido desmentido ni cruzado aun por ningún funcionario británico.
La reacción es respuesta al fuerte apoyo que los países del Mercosur y otras organizaciones americanas, como la CAN, dieron al reclamo argentino por su soberanía sobre Malvinas.
Los países del bloque establecieron que no atracarán en puertos de países integrantes buques que vayan a Malvinas.La prohibición afectaría a unas 25 embarcaciones, muchas de las cuales son barcos pesqueros con licencias españolas.
En el discurso ded asunción de la presidencia pro témpore del organismo, Cristina Fernández había castigado la posición británica de "no respetar ni una sola de las resoluciones de la ONU, ya que sentarse en un sillón del Comité de Seguridad le da una impunidad total".