Su nombre no era Francisco Alexis Rosales ni se trataba de un ladrón común que agredió a los policías sólo por una reacción del momento. El delincuente sanjuanino que el miércoles a la noche armó un revuelo en Albardón y fracturó a un uniformado, es en realidad un asesino prófugo condenado a casi 20 años de cárcel y que era buscado desde septiembre cuando escapó de un hospital de la ciudad santacruceña de Caleta Olivia.
Su verdadera identidad es Armando David Quiroga Ovalle, es sanjuanino y tiene 27 años, pero era una de los delincuentes más buscado en el sur de país a raíz de que protagonizó una insólita fuga del Hospital de la ciudad Caleta Olivia el 7 de septiembre de este año. Es que lo sacaron del penal de Santa Cruz y lo internaron para operarlo por hemorroide, pero escapó del nosocomio.
Quiroga Ovalle es el autor junto a otro delincuente del asalto y asesinato de Daniel Gómez el 14 de marzo de 2019 en la ciudad de Pico Truncado. Por ese asesinato el sanjuanino fue condenado a la pena de 19 años y 8 meses por ser autor penalmente responsable del delito de robo, robo calificado por uso de arma de fuego, cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse; robo calificado por haber sido cometido en poblado y en banda, abuso de armas, amenazas, lesiones leves, daños y lesiones graves y homicidio calificado por el uso de arma de fuego, todo en concurso real.
Por lo visto se vino a San Juan y trató de ocultarse hasta que lo agarraron el miércoles último en Albardón. Se resistió a los golpes y provocó una fractura a un policía, pero lo atraparon. Los policías después pidieron sus antecedentes y lo llevaron a identificar, ahí descubrieron que no se llamaba Francisco Alexis Rosales, tal cual decía. A través de los tatuajes y las huellas, confirmaron que se trataba Armando Quiroga Ovalles, oriundo de Chimbas, quien ahora volverá a Santa Cruz a cumplir la condena por el asesinato que cometió.