Después de haber sido detenido por la grave sospecha que pesaba sobre sus hombros, el padre que fue acusado de violar a su propia hija fue sobreseído por la Justicia a pedido de la fiscalía. Es que, según destacaron fuentes judiciales, una prueba reveladora resultó clave para desligar al hombre apuntado y, por tanto, la jueza de Garantías se vio obligada a dictar el sobreseimiento total y definitivo.
El caso trascendió a principios de mayo de este año, cuando el denunciado, un empleado de comercio de Rawson, fue aprehendido y quedó imputado por el delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por el vínculo y la convivencia. El sujeto de 34 años, cuya identidad no se publicó para proteger a la presunta víctima, se presentó frente a la magistrado Ana Carolina Parra y fue sometido al proceso.
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A pesar de recuperar la libertad tras la audiencia de formalización, al padre le prohibieron que se acercara a la menor y que mantuviera cualquier tipo de contacto con ella. La misma, por su parte, una chiquita de 11 años debió declarar en Cámara Gesell y, aunque su relato resultó fuerte por las cosas que describió, la pericia que se hizo sobre el testimonio favoreció al acusado.
Así lo confirmó la abogada defensora del imputado, Carla Manini, quien explicó que el relato fue inducido por la madre y ello quedó en evidencia gracias a la tarea de los profesionales. "Fue todo una mentira, hasta la madre de la niña le hizo escribir una carta con mentiras, victimizándola desde otra manera. Un horror", expresó la letrada que destacó la tarea de los psicólogos que intervinieron, en especial el que presentó ella como parte.
Además, el informe médico que se elaboró en base a la revisión de la menor reveló que la niña no presentaba lesiones compatibles con un abuso sexual. Es decir, esa evidencia no coincidía con el supuesto acceso carnal al que refería la cruda denuncia.
El Ministerio Público, representado por la fiscal Valentina Bucciarelli, indagó en el caso y no halló elementos suficientes para sostener semejante acusación. Fue por ello que impulsó el sobreseimiento y, frente a la resistencia de la denunciante, la conclusión de la funcionaria de la UFI ANIVI debió ser revisada por su par, el otro coordinador de la repartición judicial, Raúl Iglesias.
Finalmente y con una postura firme de los fiscales de ANIVI, la magistrado dictó la resolución que desligó de toda sospecha al acusado que posiblemente inicie acciones civiles y penales contra la denunciante. Es que desde su entorno están convencidos que se trató de una operación de la madre de la menor para perjudicarlo.