Luego de que se conocieran los fundamentos del histórico fallo de la megacausa de expropiaciones, los que generaron polémica por el pedido para que se investigue a un juez de la Cámara Civil por presunta participación en la asociación ilícita, la autoridad realizó algunas aclaraciones de su sentencia y, al mismo tiempo, sancionó con un apercibimiento al abogado defensor de Santiago Graffigna, Marcelo Fernández Valdez, por sus declaraciones post veredicto.
La querella, representada por la Fiscalía de Estado, había solicitado una aclaración con respecto a la remisión de la causa, ya que el tribunal colegiado, compuesto por los jueces Silvina Rosso de Balanza, Matías Parrón y Martín Heredia Zaldo, requería la intervención de la Unidad Conclusiva de Causas. Sin embargo, la misma no existe tras los últimos cambios en la Justicia y, por ello, remendó el error indicando que se trataba de la Oficina Judicial Penal de Finalización de Causas del Sistema Mixto.
No obstante, el detalle que llamó la atención fue el "tirón de orejas" que la autoridad le dio al defensor del principal acusado y condenado, como consecuencia de sus expresiones públicas ni bien se conoció la resolución del caso. Es que el letrado sugirió que el tribunal cumplió con un "mandato" con el dictamen y, por ese motivo, el tribunal aseguró que sus expresiones resultaron agraviantes.
"Las expresiones cuadran perfectamente como injuriosas o difamatorias dirigidas a los miembros del Tribunal, tornando estas acciones como merecedoras de sanciones disciplinarias e incluso podría tomarse como delito contra el honor y en su caso insinúa que estaríamos prevaricando, lo cual es más grave aún", manifestó.
Al mismo tiempo, agregó: "La actuación de un abogado en medios de comunicación está sujeta a límites éticos y legales. Si bien la libertad de expresión es un derecho fundamental, no es absoluta y tiene restricciones". Por eso, aplicó la sanción de apercibimiento, lo cual deberá ser informado al Foro de Abogados de la Provincia. Se trata de una especie de llamado de atención que podría quedar entre sus antecedentes.
Por todo ello y tras la trascendencia de la medida del tribunal, Fernández reconoció haberse propagado con algunas declaraciones y sostuvo: "Me puedo haber excedido con la expresión de mandato. Lo que quise decir, efectivamente, fue que, y lo dije desde el inicio de esta causa, ningún juez se iba a animar a declarar la verdad en esta causa, porque su superior jerárquico es el denunciante de esta causa".
En ese marco, añadió: "En esta causa quedó acreditada, en una declaración por escrito de ese superior jerárquico, del doctor De Sanctis, cómo claramente había faltado la verdad en su declaración testimonial. Es tan fácil como cotejar su respuesta con lo que dice la ley y se le preguntó expresamente si lo que decía la ley era tal o cual cosa y contestó con evasivas, que eso también es un falso testimonio. Fue solicitado eh la compulsa para el falso testimonio y el tribunal no le hizo lugar".
Además, indicó: "La claridad que muestra la sentencia, respecto de esta imposibilidad de de reconocer la verdad del actuado, viene del lado de que era muy difícil que un juez decida o resuelva conforme a la ley, cuando tiene su superior jerárquico como principal denunciante, testigo en esta causa y acusado por nosotros de cometer falso testimonio".