"Estoy consternado por la situación, es un vecino, conozco a la familia y lamento muchísimo lo que ha pasado", dijo este martes a primera hora el exintendente de Calingasta, Adolfo IBazeta, quien es buscado por la Justicia en el caso de Hilario Uribe, el niño muerto tras ser aplastado por un arco de fútbol en Barreal, en un predio que sería propiedad del ex jefe comunal.
Ibazeta, en diálogo con Radio Sarmiento, dijo que "lo que tenga que ser que sea, me molesta que digan que estoy prófugo. No soy ningún delincuente. Yo me quiero poner a derecho". Aseguró que desconocía lo que pasó porque estaba en Mendoza. "Espero que Dios dé fuerza a la familia, lo material es pasajero. Es un tema de todo un pueblo, yo me enteré anoche que había sido en este lugar", aseguró.
Según él, cuando fue a buscarlo la Policía con orden de detención él no estaba en la provincia porque estaba haciendo un trámite en la vecina provincia. "Yo me puse en contacto con la fiscal y me dijeron que me presentara hoy de las 9 a las 12 y me presentaré", afirmó. Agregó que irá personalmente sin miedo a quedar tras las rejas, y que tras reunirse con su abogado se presentará ante el juez.
"Yo para ayudar a estar gente se los presté", dijo sobre la situación del cumpleaños que se festejaba en el complejo barrealino donde murió el nene. "El título no está a mi nombre, el predio estaba en sucesión", aclaró y reconoció que había habilitaciones que estaban vencidas.
El niño murió aplastado por el arco de fútbol que no habría estado asegurado como corresponde, cuando se encontraba en un cumpleaños en un lugar de eventos conocido como "Cristóbal Fútbol Club" ubicado en calle Pte. Roca y las Heras, Barreal, cuyo administrador es Gustavo Campillay, quien ya fue detenido.