Mathías Mallea, el policía acusado de femicidio, volvió a declarar en tribunales y afirmó que la muerte de su pareja Celeste Luna, en su casa de Villa Hipódromo, fue “un accidente”. También aseguró que fue ella quien tomó su arma, que el intentó quitársela y fue ahí que salió el disparo mortal que le impactó en el rostro de la chica.
La situación del policía Mathías Mallea, de 24 años, es muy complicada. Se lo acusa del delito de homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por violencia de género, o sea femicidio. El hecho ocurrió el 15 de diciembre del año pasado. La sospecha inicial es que hubo una discusión en la casa que compartía la pareja en la calle Recuerdo de Provincia en Villa Hipódromo y que en esos momentos, supuestamente, fue el agente el que agarró su arma reglamentaria y le disparó a Celeste Luna, de 21 años.
En el marco de esa hipótesis, las pruebas que complican son que ella supuestamente no sabía manejar el arma, el lugar donde impactó la bala y la mayor cantidad de restos de pólvora encontrada en las manos del agente y en la ropa de él, más que en el cuerpo de la víctima. La familia también dice que el muchacho la maltrataba.
Mallea en principio se abstuvo de declarar, pero este martes volvió a tribunales en compañía de su abogado, Fernando Bonomo, para hacer una ampliación de indagatoria. El agente buscó cargar toda la responsabilidad en Celeste. En su versión, aseguró que esa mañana del 15 de diciembre se preparó para ir a trabajar y la chica empezó increparlo y hacerle escenas de celos porque se puso perfume y halló el número de celular de una compañera de trabajo, según señalaron fuentes judiciales. El policía dijo que el arma estaba en la mesa de luz y desarmada.
Contó que la chica siguió discutiendo y él salió con el perro rumbo a un negocio. A la vuelta continuó la pelea en su pieza, con insultos de por medio, hasta que Celeste lo empujó y le dijo “decime la verdad Mathías, porque si no te mato y me mato”. Según el relato de Mallea, ahí vio que ella tenía la pistola en la mano y que movió la corredera y la cargó. Reiteró que ella continuó amenazándolo con el arma y también apuntaba contra ella misma.
Lo que afirmó el agente ante el juez fue que, en uno de esos movimientos, intentó quitarle la pistola y agarró las manos de la joven. Que se produjo el forcejeo, pero no pudo sacársela y en ese tironeo se sintió el disparo, declaró en tribunales, señalaron fuentes judiciales. Ahí vio caer a Celeste y él entró en shock, según su versión. Además aseguró no puede dar más detalles porque no recuerda. Si se acuerda que llamó a su madre y su hermano. Ante las preguntas de que si ella sabía manejar el arma, respondió que él le enseñó a manipular la pistola y a armar y a desarmarla.
Con todo esto, Mathías Mallea cargó las culpas en la ahora fallecida, aseguró que ella tenía el arma, que él intentó quitársela y que el disparo se produjo en un forcejeo. Fernando Bonomo, su defensor, aseveró además que espera la pericia que ellos pidieron para demostrar que los restos de pólvora hallados en las manos del policía son como consecuencia de que agarró las manos de la víctima. Habrá que ver qué dice el juez Guillermo Adárvez, del Tercer Juzgado de Instrucción, y cómo valoras todas las pruebas que hay en la causa.
