Una sanjuanina decidió radicar una denuncia contra su expareja, al que lo identificó como Aldo Domínguez, porque la sometió a constantes golpizas y maltratos psicológicos y verbales durante el tiempo que estuvieron de novios. Así lo aseguró la muchacha, llamada Luz Vigil, quien hasta lo hizo público luego de exponerlo en sus redes sociales. Investiga el Juzgado de Instrucción Nº 2 de Torremolinos.
La pareja se conoció en San Juan y, al tiempo, decidieron viajar rumbo a España para rehacer sus vidas. Tal como afirmó la joven: "Todo comenzó por celos absurdos, creaba películas inexistentes en su cabeza, desconfiaba absolutamente de todo. Tiene una capacidad de manipulación impresionante mediante la cual te hace creer siempre la culpable de la situación. Fue progresivo, empezó con insultos, menosprecios, reacciones agresivas como romper y golpear cosas, tirarme la ropa, dejarme encerrada sin llaves".
La chica siguió relatando como la cuestión empeoraba día a día. "Cada vez eran más fuertes los insultos, empezó con empujones, agarrones y hasta me tiraba de la cama", sostuvo. Es por ello que Luz decidió denunciarlo y los policías de Mallorca, donde vivía la pareja, fueron a detener a Domínguez. "Lo tuvieron que medicar en los calabozos de lo inestable que estaba", indicó.
Los moretones por los golpes de su ex.
Estuvieron separados unos dos meses pero "por desgracia y culpa de su gran manipulación, volví a convivir con la esperanza de que cambie ya que supuestamente estaba muy arrepentido". Sin embargo, eso no ocurrió de acuerdo a lo que indicó. "Poco a poco volvió a ser el mismo e incluso peor. Ya era natural que me dejara marcada de alguna manera. Ya eran cotidianos los insultos, las humillaciones, los menosprecios. Eran constantes palabras como "puta", "me das asco", "mirate lo gorda que estás", "te juro que te voy a matar hija de puta", "no sos nadie", "sos una negra de mierda", "no tenés dónde caerte muerta", etc", expresó.
Fueron ocho meses de convivencia, según explicitó la joven, donde "bajé 15 kilos, no me quería, sentía que no valía nada, estaba anulada, consumida, aislada. No era nadie". Finalmente, afirmó que luego de meditarlo, logró publicar su historia.