Historias del crimen

El día que un preso engañó a un abogado y dos jueces para fugar del penal de Chimbas

El reo imploró a su defensor que gestionara un permiso especial para que lo dejaran salir el Día del Padre de 2005. El letrado intercedió con dos magistrados para que autorizaran la salida y todos cayeron en la trampa del delincuente.
domingo, 15 de noviembre de 2020 · 10:06

No sé si tiene el cartel de reconocido maleante, pero el “Paco” Mercado es de esos delincuentes osados como pocos y tan atrevido que se hizo famoso en 2005 por protagonizar una de las fugas más inusitadas del penal de Chimbas. Un maestro del escape, diría cualquiera. Un hombre audaz que le hizo el cuento y engañó a su abogado y a dos jueces para obtener un permiso especial y salir de la cárcel, con el sólo objetivo de evadirse.

Los guardiacárceles más viejos se acuerdan bien del escándalo que se armó antes y después del bochornoso episodio que dejó mal parados a ese hoy reconocido abogado penalista y dos jueces, uno del fuero provincial y el otro del federal, actualmente jubilados. Y es que todos cayeron inocentemente en la mentira del reo José Francisco “Paco” Mercado, que literalmente se burló de ellos.

Corría junio de 2005 y en aquel tiempo el “Paco” Mercado cumplía en el Servicio Penitenciario Provincial una pena de 4 años y 8 meses de prisión –dictada en abril de 2004- por robo a mano armada.  Por si fuese poco, contaba con una causa en proceso por droga. Es verdad, le quedaba poco tiempo para cumplir la mitad de la condena por el robo y poder obtener las salidas transitorias, pero esa causa por estupefacientes, en teoría, era un impedimento para cualquier beneficio.

La trampa

Las ansias de Mercado por salir en libertad, no lo frenaron y se empecinó en buscar la forma de convencer a su abogado para que usara sus buenos oficios y lo autorizaran a abandonar el penal. Al menos un día, le rogó. El argumento: le urgía ver a su madre enferma de cáncer y a su hija, pero además porque se venía el Día del Padre y quería compartir unas horas con su familia. Con cara de víctima de la circunstancia y la promesa que cumpliría todas las exigencias, conmovió a su abogado para que emprendiera la difícil tarea de conseguir el permiso. Y éste, que consideraba a Mercado como un buen cliente, se prestó sin querer a la maniobra desconociendo las verdaderas intenciones del reo.

La cuestión fue que el abogado, al primero que habló fue al entonces presidente de la Sala II de la Cámara en lo Penal y Correccional, quien había juzgado a Mercado por esa causa de robo y lo tenía todavía a su cargo como condenado en el penal de Chimbas. Y convenció al juez. Todo se hizo de palabra. Era un viernes y no tenían tiempo para confeccionar los oficios, de manera que el magistrado, por pedido del letrado, llamó por teléfono a los jefes penitenciarios y dispuso un permiso especial para que permitieran salir al interno Mercado el domingo 19 de junio de 2005. La condición era que abandonara el penal bajo la tutela de su abogado, desde las 8 a las 20 horas.

Captura. Este es el momento que trasladan a Mercado tras su detención. Fuente: Diario de Cuyo.

El trámite parecía solucionado, pero no todo estaba dicho. Los directivos del Servicio Penitenciario hablaron entre sí y pusieron sus objeciones. Sucede que el reo también dependía del Tribunal Oral Federal por la causa pendiente por droga, entonces se pusieron firme en no librar la salida del preso Mercado.

La mañana del domingo 19 de junio de 2005, el abogado se presentó en la puerta del penal para buscar al reo. Pero los penitenciarios le informaron que, por orden de la superioridad, no iban a dejar salir a Mercado porque necesitaba la autorización del juez federal.

Eso puso en aprietos al abogado, que no se quedó conforme y, como conocía al juez federal, lo llamó para explicarle la situación del preso. Le suplicó que le hiciera el favor de darle el permiso para abandonar el penal por unas horas, como una medida excepcional. El magistrado parece que sintió pena por el interno y accedió a la solicitud. Así fue que a media mañana de ese domingo llamó por teléfono a la cárcel y ordenó que dejaran salir a Mercado.

Dudas

Los jefes penitenciarios recibieron la directiva, pero dudaron y se resistieron hasta último momento. Incluso realizaron llamadas para constataron si efectivamente era el juez federal el que había hablado. Después confirmaron que era él. Ahí ya no pudieron hacer nada, eran dos jueces los que disponían el “permiso especial”. Fue así que a las 14 de ese domingo dieron salida al interno José Francisco Mercado en compañía de su abogado.

El letrado cumplió con la promesa hecha a Mercado. Lo llevó en auto hasta su casa en el barrio Tierra del Fuego en Santa Lucía, lo dejó en la puerta y sin marchó. De ahí en más, el preso hizo de las suyas. Poco le importó su madre o su hija y pasó lo que quizás temían los penitenciarios. Desapareció.

A las 19.30 llegó el abogado a la casa del barrio Tierra del Fuego a buscar a Mercado para llevarlo de regreso al penal. Cuando habló con los parientes del reo, notó que algo no estaba bien. Y se desfiguró cuando le dijeron que éste no estaba. Se había fugado.

Aterrado por todo lo que se le venían, se trasladó a la Seccional 29na para informar sobre la fuga del preso. Segundos más tarde se desató el escándalo a partir de las comunicaciones a los jueces, a los jefes penitenciario y las distintas dependencias policiales, que salieron a buscar al delincuente prófugo. El papelón fue mayor cuando la noticia se hizo pública por los medios de comunicación, que pusieron en tela de juicio al abogado y a los jueces. Es que era imposible no sembraran sospechas y se despertaran suspicacias frente a tanta generosidad de los magistrados para con un preso en particular.

El alboroto fue tan grande que el propio abogado, apremiado por semejante problema, salió en persona a hacer averiguaciones para localizar a Mercado. Sus contactos permitieron conocer el posible domicilio donde se ocultaba el prófugo y aportó el dato a la Policía.

La redada

La mañana del martes 21 de junio de 2005, en un mega operativo de los policías de Brigada de Investigaciones, la Seccional 29na y el Comando Radioeléctrico rodearon la vieja Villa La Paloma de Santa Lucía. La redada fue cinematográfica. Hubo corridas y una corta persecución, pero consiguieron atrapar al “Paco” Mercado, en aquel momento de 25 años. Lo encontraron escondido debajo de una cama y dentro de una casa en la que intentó refugiarse.

Estaba claro que su idea era no volver a la cárcel. Es más, había andado emborrachándose por ahí. La única explicación que dio fue que se quedó porque su hija estaba enferma. El conflicto fue para el abogado y los jueces, que tuvieron que poner la cara y explicar que no hubo facilitación de fuga ni nada turbio en el permiso que otorgaron.

El abogado dijo “fue mi irresponsabilidad” y despegó a los jueces. Son “gajes del oficio… Los jueces actuaron humanitariamente”, explicó apesadumbrado. Uno de los magistrados afirmó: “actué a derecho…Ahora hay un manto de sospechas, como que nosotros dimos el permiso a cambio de algo o hubo un negocio. Yo la ligué sin comerla ni beberla…Tengo la conciencia tranquila”, declaró a Diario de Cuyo. El otro juez se justificó diciendo que “no tendría que haber actuado solamente con mi buena fe. Hubo un exceso de confianza… Casi me caigo de espalda cuando vi el diario…Metí la pata, pero no fue intencional y me siento mal. Me equivoqué al confiar, pero no hubo nada raro”, señaló al mismo matutino.

El que la sacó barata fue el reo, a quien castigaron con 15 días de encierro en una celda de aislamiento y se le prohibieron la visita por ese tiempo. También perdió la posibilidad de recibir beneficios, que estaba próximo a obtener por su estadía en la cárcel.

El “Paco” no aprendió. En ese entonces sumaba causas penales por lesiones, amenazas, violación de domicilio, hurto y robo agravado. Después de aquella aventura, siguió en malos pasos. Agregó a su prontuario otras causas por hurto simple, amenazas, robo agravado por el uso de arma, atentado y resistencia a la autoridad, violación de domicilio y amenazas. Lo último que se supo de él fue que en febrero último mantuvo un altercado con la hija y el yerno de su mujer en Villa Morrone, Chimbas. Ese otro muchacho terminó con dos balazos en una pierna. Actualmente, Mercado está prófugo, afirmaron en la Policía.

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