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Desde que desapareció hasta que lo encontraron muerto: la radiografía del crimen en Las Chacritas

Desde el jueves en la madrugada que nadie sabía nada de Alejandro Rafael Guerra, de 31 años. Fue hallado sin vida en un descampado y ya confirmaron la versión del asesinato.
viernes, 16 de octubre de 2020 · 20:13

Gran conmoción hubo en la localidad de Las Chacritas, en 9 de Julio, luego de que encontraran muerto a un muchacho de 31 años, identificado como Alejandro Rafael Guerra, el que estaba desaparecido desde la madrugada del jueves último. Desde Búsqueda y Rescate de Personas habían informado que se trataba de un hombre que tenía retraso madurativo y se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico. Finalmente, lo hallaron los policías de la Comisaría 31ª en un descampado colindante al barrio Taranto.

Faltaba resolver las circunstancias del fallecimiento, aunque desde un principio comenzó a trascender de que se trataría de un asesinato ya que presentaba tres heridas cortantes en su cuello por lo que dedujeron que había muerto desangrado. Ya con la idea de que era un crimen, ¿quién lo mató?

Según confirmaron fuentes policiales, sobre el mediodía de este viernes se entregaron dos adolescentes, acompañados de su abogado defensor, en la Comisaría 31ª. Uno fue identificado como Tobías Joel Zarate Quiroga, de 19 años, y el otro es un menor de 17 años, de apellido Montaño. Luego de tener a los presuntos autores del crimen, los efectivos comenzaron a reconstruir el hecho. 

El menor detenido, Montaño, es el hijastro del hermano del fallecido. Es decir, el hermano de Alejandro Guerra está en pareja con la madre del menor sospechoso. Tanto este acusado, como el otro detenido y la víctima, se conocían de hace tiempo y solían compartir bebidas alcohólicas alguna que otra noche, dijeron en la Fuerza.

El cuerpo ya levantado.

En la noche del miércoles, se juntaron para ir al cumpleaños del hermanastro de Montaño y sobrino de Guerra. Estuvieron bebiendo hasta la medianoche y, cuando el festejo terminó, se dirigieron hacia una vivienda del barrio Taranto para seguir consumiendo alcohol y disfrutando de la juntada. Ese domicilio está deshabitado y lo utilizaban frecuentemente para realizar algunas juntadas.

Sin embargo, el festejo terminó en una pesadilla cuando Montaño y Zárate desconocieron a Guerra e intentaron robarle el celular. Este último se defendió golpeándolos a las trompadas pero no pudo contrarrestar el último y fatal ataque: uno de los dos -aún no lo establecen- sacó un cuchillo y le clavó tres puntazos en el cuello.

Guerra murió desangrado en el interior de ese domicilio. Ahora, la cuestión era buscar la forma de deshacerse del cuerpo. Según la versión policial, los detenidos no tenían auto propio, por lo que se llevaron el cuerpo hasta el descampado -lo arrastraron unos 30 metros-, se volvieron al domicilio, limpiarlo el suelo, la vestimenta y arrojaron el cuchillo al fondo de la casa.

Ya era la tarde del jueves y la víctima aún no aparecía por su vivienda. Por temor, su familia fue a radicar la denuncia a la Comisaría 31ª. Los rastrillajes comenzaron por los alrededores de donde vivía Guerra, una finca ubicada por la Caico, metros antes de Calle 5, en Las Chacritas.

Trasladan el cuerpo al furgón.

No encontraron rastros del desaparecido. Un policía de la Seccional 31ª había estado averiguando con los vecinos del barrio Taranto y, entre ellos, ya estaba instalada la versión de que los detenidos lo habían asesinado. Ante esto, el efectivo comentó la situación a sus superiores y la búsqueda siguió en ese descampado donde finalmente lo encontraron, en horas de la mañana de este viernes.

"Nosotros los podríamos haber detenido antes a los dos porque ya conocíamos la versión de que posiblemente lo habían matado. Incluso, estaban con nosotros en la búsqueda y a uno le vimos una mano golpeada. Le preguntamos qué le había pasado y dijo que había peleado con otro chico pero se lo notaba muy nervioso y hasta temblaba", relató una fuente policial.

También, un testigo fue clave en el descubrimiento de los presuntos criminales. Es un joven muchacho, amigo de ambos, que contó que lo llamaron para que los ayudara a llevarse el cuerpo pero él se negó a hacerlo. "Siempre me llaman cuando roban para que los busque y llevarse las cosas. Por eso, me llamaron esta vez también", le dijo el testigo a los efectivos.

El furgón esperando el cuerpo.

Ambos sospechosos están presos en la Comisaría 31ª, cuyos uniformados encontraron el cuerpo y realizaron las acciones legales correspondientes desde el hallazgo, en la mañana del viernes, hasta que Criminalística levantó el cuerpo ya sobre las 18. Ahora, la investigación seguirá en manos de la sección Homicidios. Será el juez Adárvez, del Tercer Juzgado de Instrucción, quien se hará cargo de la causa.

Por otro lado, un grupo de policías de la Comisaría 31ª debieron ir a cuidar la vivienda del mayor detenido, Zárate Quiroga, ya que los vecinos, al enterarse de que era uno de los sospechosos del crimen, fueron a apedrearla.

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