Durante la tarde del último lunes, un sujeto ingresó a una estación de servicio -una Shell, de Turcumán Hermanos- vio un celular en una mesa, lo tomó y se lo robó. No estaba su propietario, aprovechó que nadie lo estaba observando y se lo llevó.
Afortunadamente, las cámaras de seguridad del lugar captaron el momento exacto en el que el delincuente agarraba el teléfono y se lo escondía entre sus ropas. Compró un agua saborizada y escapó del lugar.
De inmediato, las imágenes del robo se viralizaron por las redes sociales con la idea de encontrar al ladrón para que devuelva el celular robado.