Era una casa que soñaron durante toda su vida. Eran tantas las ganas de tener la casa propia que fueron los mismos propietarios quienes la construyeron. Afortunadamente, la terminaron de construir y el primer día que se fueron a vivir les dieron una bienvenida poco agradable.
Se ausentaron en horas de la tarde, delincuentes les violentaron las dos puertas de ingreso y les robaron $30.000 y una gran cantidad de objetos: un televisor de 29 pulgadas, dos Play Station, una enorme cantidad de ropa, varios anillos de plata y una garrafa. El dinero eran los ahorros para la pintura de la casa.
Los delincuentes debieron pasar varios obstáculos para lograr entrar a la vivienda. Apedrearon a al menos cinco perros de la familia para ingresar. Los propietarios, el albañil Alejandro Navarro (48) y su esposa María Molina, de 32 años, alzaron su hogar en la intersección de calles Santiago Derqui y Benavidez, en Santa Lucía.