Violento atraco a una familia

Robo y tiroteo en Pocito: “Se equivocaron de personas”

Lo dijo el hombre que fue asaltado junto a su familia por ladrones vestidos de policías mientras dormían en su casa, en calle Mendoza. El que se tiroteó con los ladrones fue un penitenciario que es vecino.
miércoles, 22 de mayo de 2019 · 13:03

“Para mí, se equivocaron de personas. Lo tipos entraron diciendo: la plata. Donde está la plata… Y nosotros no tenemos ni una moneda”, contó Luis Antonio Lara (68), sobre el furioso asalto que sufrió esta madrugada junto a su familia en su casa en Quinto Cuartel, Pocito. Dos de los ladrones tenía ropa de policías. Hubo de todo. Golpes y amenazas de muerte y hasta un tiroteo entre los maleantes y un guardiacárcel, que es vecino.

 

La familia atacada es muy humilde, de hecho tiene una casa de adobe. En principio, se había dicho que la víctima del atraco era un penitenciario. En realidad, los asaltados fueron Luis Lara, su mujer María Coria (60) –que es inválida- y sus hijos Eduardo (46), Rubén (36) y Gustavo (32), que dormían a eso 0.30 de este miércoles cuando dos desconocidos entraron a oscuras en su casa de calle Mendoza, entre 14 y 15. Los sujetos llevaban chalecos con el nombre de la Policía, aseguraron. “Uno tenía pantalón oscuro y botas”, agregó Eduardo Lara, el hijo mayor.

Los Lara despertaron cuando les gritaron: “La plata. Dónde está la plata. Dame la plata. Ahì me pusieron un arma en la cabeza”, señalaron, y los alumbraron con una linterna, mientras les apuntaban con revólveres. “Decían que eran policías, pero cuando vi cómo nos pegaban y que pedían que no los miremos, le dije: ¡ustedes no son policías!”, afirmó Luis Lara, quien relató que le pegó una trompada a uno de los ladrones.

Desmadre

Su mujer empezó a gritar. Eso también alertó a un vecino penitenciario, que escuchó el ruido en la casa de los Lara y se asomó a la medianera. Ahí oyó que unas personas gritaban  “entreguen la plata... No me miren que te mato. Al sentir eso, me di cuenta que eran ladrones y llamé al 911 para avisar a la Policía que estaban robaron a mis vecinos”, explicó el penitenciario, que prefirió no dar su identidad.

A todo eso, dentro de la casa de los Lara era todo alboroto. Gustavo Lara enfrentó al segundo ladrón y también lo golpeó. En ese momento, los desconocidos decidieron emprender la fuga con un magro botín. Apenas pudieron apoderarse de dos celulares, una campera, un par de zapatillas y una billetera con documentación.

Para cuando salieron a la vereda, los ladrones se toparon con el vecino penitenciario, que desde su casa les dio la voz en alto. El tercer ladrón, que estaba junto al auto y portaba una escopeta, le respondió: “¡qué salís vos!  Ese sujeto le largó un disparo y el guardiacárcel respondió con su pistola 9 milímetros. Cree que un balazo dio en la chapa del rodado y otro en la luneta. Los delincuentes subieron desesperados a un coche WV Gold blanco y escaparon haciendo zigzag por la calle Mendoza con las puertas abiertas hasta que se perdieron, en dirección al Norte.

“Para mí se equivocaron de personas.  Nosotros no tenemos ni una moneda. Somos pobres”, explicó Julio Lara, que es jubilado. Sus tres hijos son jornaleros. Y su casa es de adobe y muy precaria, con decir que la entrada principal de la vivienda no tiene puerta.

 

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