Una situación de enorme violencia se vivió a la salida de la "Fiesta Grande", en Mogna, Jáchal. Según contaron fuentes policiales, un hombre terminó con un terrible golpe en su cabeza, producto de un botellazo que recibió de otros sujetos; y sin sus pertenencias ya que luego le robaron todo lo que llevaba. Detuvieron a los cuatros hombres que amedrentaron a la víctima y fueron juzgados por Flagrancia.
El hecho ocurrió el pasado miércoles en la tarde, cuando la fiesta de Mogna ya había llegado a su fin. Dos muchachos, oriundos de Albardón, salieron en una moto, rumbo al centro del pueblo. Lamentablemente, en el camino se les pinchó una rueda y tuvieron que frenarse en el lugar donde tuvieron el accidente, era en un callejón como a unos seis kilómetros de la ruta. Casualmente en esa zona estaban unos cuatro sujetos tomando bebidas alcohólicas.
El conductor decidió salir del campo y buscar ayuda para arreglar la moto, mientras que su acompañante decidió quedarse bebiendo con esos muchachos que, aparentemente, recién los conocía. Al parecer, estaban todos en estado de ebriedad, según contaron en la Fuerza. En un momento, lo desconocieron al hombre que se quedó con ellos y comenzaron a discutir.
El albardonero que se quedó a tomar tenía puesto un casco. Ese elemento de seguridad le salvó la vida ya que uno de esos cuatros sujetos tomó una botella de vidrio y se la partió en la cabeza. Quedó un poco inconsciente y ahí aprovecharon para robarle todas sus pertenencias: su celular y una mochila con varias prendas de ropa que había comprado. Luego del ataque, la víctima se paró y caminó unos 6 kilómetros hasta donde estaba el puesto policial y el sanitario.
Lo atendieron allí, contó lo ocurrido y los efectivos de la Comisaría 21ª fueron a buscar a esos cuatros hombres que golpearon y robaron. Los encontraron en el mismo lugar donde había ocurrido el ataque. Dos eran de Santa Lucía, uno de Capital y el restante, de 9 de Julio.
Sin embargo, los policías no tenían cómo llevarlos hacia la dependencia ya que en el puesto tenían una sola movilidad. Según contaron las fuentes, estuvieron varados como una hora y media hasta que los fueron a buscar. El fiscal no fue ya que no tenía cómo llegar.
Una vez trasladados a la dependencia policial, los dejaron en los calabozos de esa seccional y, en la mañana de este viernes, fueron juzgados por los tribunales de Flagrancia. No trascendió el veredicto judicial pero aparentemente no tenían antecedentes penales por lo que podrían haberles otorgado una probation.
Un dato a destacar es que los cuatro sujetos se movilizaban en una camioneta Fiat Fiorino, propiedad del capitalino. Las fuentes policiales dijeron que ese hombre no tenía nada que ver en el hecho y que sólo trasladaba a los otros tres. Lo hacía porque, aparentemente, no le quedaba otra y por miedo a represalias.