El tatuador sanjuanino de 36 años, identificado como Patricio Pioli, acusado de divulgar imágenes y videos íntimos de su ex pareja, a través de las redes sociales, fue trasladado hacia el Servicio Penitenciario de La Rioja. Esta determinación judicial estuvo a cargo del juez Chania, a quien le toca dirigir el juicio en contra del artista.
Esta medida fue impuesta luego de que el magistrado entendiera que Pioli se "estaba burlando" de la Justicia, a través de distintos videos que publicaba en sus redes sociales. Uno, y el que más repercusión tuvo, fue el que traspasaba los dedos por las rejas de la casa de su familia diciendo "preso" (dejando el dedo adentro del hogar), "libre" (traspasando los dedos a través de las rejas.
El tatuador estaba con prisión domiciliaria, por disposición del mismo juez de la Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional. Sin embargo, luego de esas provocaciones, Chania decidió enviarlo directo a la cárcel. Cada vez que haya una audiencia por su juicio será trasladado por la fuerza pública hacia los tribunales.