Cuando la maestra supo que una de sus alumnas, de sólo 10 años, les había preguntado a otras si eran “vírgenes”, intervino inmediatamente. La pequeña primero inentó negar haber dicho eso, pero luego, entre lágrimas, confesó que preguntó eso porque su tío se lo había exigido.
Fue así como primero la escuela y luego la familia de la niña supo que el tío que vivía en la misma finca se la llevaba a los fondos y ahí abusaba de ella desde hacía tiempo. El hombre la llevaba obligada a los fondos de la finca y ahí la manoseaba y la obligaba a ver contenido pornográfico por la fuerza.
La policía detuvo al hombre, un changarín de 49 años, en 2016 y este lunes llegó a juicio, donde fue condenado. El juez Juan Carlos Peluc Noguera, de la Sala II de la Cámara Pena decidió darle 5 años por los abusos. El abogado defensor, Reinaldo Bedini, había solicitado que fuera absuelto mientras la fiscal Leticia Ferrón de Rago pidió 6 años en el penal.