ESTÁ PRESA

Impresionante: ¿Anticipó en Facebook que iba a envenenar a su marido?

Verónica Arancibia continúa presa en la Comisaría 6ta sospechada de asesinar a su marido. Mirá lo que escribía en las redes, dos semanas antes.
miércoles, 05 de octubre de 2016 · 19:50

La Policía todavía no sabe si Juan Ariel Coria se suicidó con plaguicida o si lo envenenó su mujer, Verónica Arancibia. Pero mientras la mujer pasa sus días en la Comsiaría 6ta sospechada del homicidio de su marido, se conocieron escalofriantes publicaciones en facebook que se parecen mucho a lo sucedido. 

"Me secó la mente Nina... a mirar mujeres asesinas que está mejor", escribió en su perfil de Facebook el 13 de septiembre, dos semanas antes de la muerte de su marido. 

Abajo, en los comentarios, un amigo le escribió "Pobre el que duerma con usted tal vez pueda terminar como una empanada". 

 

 

 

Es la respuesta de Arancibia lo que llama la atención "como empanada o comiendo veneno para ratas". 

Este comentario que podría haber sido inocente en otro contexto toma especial relevancia con la muerte de Coria y la detención de Arancibia por un supuesto envenenamiento con plaguicida. 

La Justicia está investigando la muerte de Coria pero tampoco pueden descartar que se haya tratado de un suicidio, ya que la noche del fallecimiento hubo una fuerte pelea entre ambos que fue denunciada por los vecinos. 

Es más Arancibia quedó detenida cuando fue a poner la denuncia por violencia de género y llegó con el rostro golpeado a la seccional rawsina. 

Para el juez Pablo Flores es fundamental que antes de avanzar estén los análisis toxicológicos del cuerpo de Coria. En la vivienda donde Arancibia habitaba y donde apareció muerto su marido también viven sus hijos que no estaban cuando la policía acudió al lugar. 

 

Verónica Arancibia, sospechada de haber matado a su marido con un plaguicida. 

 

INVESTIGA JUEZ FLORES

El plaguicida, ella golpeada y la gran duda: ¿envenenó a su marido por venganza?

El resultado del Laboratorio Toxicológico será clave para investigar la muerte ocurrida en una casa en estado calamitoso.

Cuando el juez Pablo Flores allanó la casa ubicada en Mogna y Tamberías, Villa Santo Domingo, Rawson, no dudó en secuestrar el plaguicida que estaba sobre la mesada de la cocina, abierto y desparramado. A primera vista, el cadáver de Juan Ariel Coria (34) tenía los mismos síntomas de envenenamiento que muestran los animales. Sin embargo, para determinar como prueba legal que el hombre haya muerto por ese plaguicida falta un resultado clave: los resultados del Laboratorio Toxicológico.

Mientras tanto, el juez Flores ordenó detener a la mujer de la víctima fatal. Fue identificada con el apellido Arancibia, de 28 años, y ella llegó a la Seccional Sexta golpeada en su rostro. Fue a poner una denuncia por maltrato. Luego constataron que su pareja estaba muerta y presuntamente envenenada.

Lo que por ahora la investigación no determina es si ella le puso veneno o si él lo consumió.

¿Por qué no se descarta un suicidio? Porque los vecinos escucharon que hubo una pelea en horas de la madrugada del domingo, después de que él se había ido a bailar y regresó, aparentemente, borracho. No descartan que él haya consumido el veneno sabiendo que la mujer lo había ido a denunciar. Todo eso es materia de investigación.

Lo concreto es que era una pareja muy conflictiva, donde el maltrato, los golpes y las agresiones verbales eran de vieja data, según la información policial.

El juez Flores esperaba los informes para saber si había denuncias formales de violencia familiar.

También llamó la atención a los investigadores el estado calamitoso de la precaria vivienda, donde todo era un caos, falta de higiene y desorden que no se debían a la pelea de la madrugada, sino que era de vieja data.

El otro dato que los investigadores aún no logran cerrar es si en esa casa vivían o no niños. En la casa había una cucheta, pero llamó la atención que cuando la mujer fue a denunciar que le había pegado su pareja no dijo nada de los niños. Y cuando llegó la Policía no había menores en esa casa.


 

 

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