Por Gustavo Martínez Puga
Nadie cree que sea un chico de 13 años. Su contextura física (alto y robusto); su forma de expresarse y el vocabulario adulto que usa; la mayoría de edad de la gente con la que se junta; y el coraje y la destreza que tiene para las peleas callejeras, hace que todo el mundo lo trate como un adulto. Incluso, a la policía y a la justicia de menores les llevó 48 horas tomar todos los recaudos para probar fehacientemente que estaban ante un menor de 13 años. Por eso estuvo demorado algunas horas más de lo normal para un pibe de su edad, al que debieron liberar, a pesar de haber protagonizado un episodio por demás violento: le metió seis puñaladas a otro, en medio de una pelea callejera.
El hecho se produjo entre las 2 y las 3 de la madrugada del viernes 17 de abril. Y afortunadamente ninguno de los seis puntazos tocó una zona vital del mayor de edad con el que el pibe se había agarrado a pelear y terminó acuchillando.
Más allá de las peleas callejeras, ni el pibe ni su familia tienen antecedentes delictivos graves.
No se sabe si es por su minoría de edad, lo que lo convierte en inimputable para la ley, o porque realmente tiene una habilidad que lo destaca a la hora de pelear, pero lo concreto es que del grupo de gente con el que se junta siempre es el que salta a pelear en la calle, según pudieron averiguar los investigadores en la encuesta ambiental que hicieron.
"Es un caso que nos llamó la atención por el grado de violencia que ejerció este chico, que tiene solo 13 años. Pero la solución no pasa por una cuestión penal. Por eso ya le hemos dado intervención a la Dirección de la Niñez para que nos ayuden con la estrategia a seguir y ver cómo podemos hacer para reinsertar nuevamente a este menor”, explicó el juez Jorge Toro.
La familia del pibe de 13 años es de pocos recursos económicos y tampoco demostró tener una visión de cómo ayudar a que el menor no se meta en más problemas, o cómo sacarlo del ellos.
Hay dos datos que dejan esa situación en evidencia: el hecho de que el menor portaba y usó un arma blanca y, el segundo, que el menor no está yendo a la escuela. Incluso están chuequeando si no había abandonado la escolaridad el año pasado.
A la hora de analizar este tipo de casos, para la justicia es un punto clave que los menores estén escolarizados.
El juez Toro ordenó hacer un informe social para evaluar a la familia para ver si pueden o no contener al menor de 13 años en su seno.
Esa conclusión aún no está terminada. En base a ella se definirá el futuro del pibe que le metió 6 puñaladas al mayor con el que peleó: o seguirá con su familia, con el compromiso de retomar la escuela y cumplir ciertas medidas, o lo enviarán a un hogar del Estado provincial.
Violentos filmados
Colegio privado
Dos menores de 15 y 16 años protagonizaron una violenta pelea que llegó al Juzgado de Menores. Es que la madre del pibe de 15 se preocupó cuando vio el video en las redes sociales de su hijo dándole una paliza a un compañero del colegio al que asisten, a pesar de ser más bajo de estatura y un año más chico. El juez Toro está dando intervención al Colegio Luján para que tome medidas.
Escuela Ullum
La pelea de dos chicas en una escuela de Ullum, la cual trascendió públicamente por el escandaloso video que invadió las redes sociales, está siendo investigado por el juez de Menores. El juez Toro mandó a pedir informes a la escuela para ver qué medidas tomó para evitar que se sigan produciendo ese tipo de agresiones físicas y psicológicas.