LA HISTORIA DETRÁS DEL CRIMEN

El extraño mal sexual que hizo zafar de un abuso al policía asesinado

El agente Dante Fernández (36) llegó a estar preso por una violación, de la cual zafó cuando argumentó una particularidad íntima. Eso habría incidido en su carácter y forma parte de la investigación del homicidio. Por Gustavo Martínez Puga
sábado, 14 de febrero de 2015 · 08:56
Hipogonadismo. Hipo: carencia o defecto de. Gónada: órgano sexual. Es un trastorno que lleva a que los órganos sexuales no sean funcionales. Ese trastorno habitualmente es la causal del "micropene” o microfalosomia, tal como se llama científicamente a los penes con extensiones extremadamente chicas. Esa condición sexual es la prueba que el mismo agente Dante Fernández usó para sembrar dudas certeras en la Justicia cuando lo detuvieron por abuso sexual, en junio del 2014. Los profesionales de Tribunales creen que eso podría haber llegado a incidir en su mal carácter, un dato que ahora se tiene en cuenta en la investigación por el crimen que sufrió ese agente del Comando Urbano, donde la principal hipótesis es un ajuste de cuentas que estaría vinculado a cuestiones sexuales.
El hipogonadismo (ver recuadro) fue lo que le permitió al policía Fernández poner en duda al juez que lo investigó de ser el autor de una violación, lo que permitió que lo liberaran por falta de pruebas cuando se comprobó que no mentía, pero no lo desvincularon totalmente de ese caso.
 
EL CRIMEN
Fernández fue asesinado con un cuchillo en la madrugada del último jueves 12 de febrero, en su casa del Loteo San Felipe, en Chimbas. El vallisto alquilaba el lugar y vivía solo. Los vecinos dicen que entró acompañado de una mujer en horas de la madrugada, que luego llegó un joven, que se escuchó una discusión a gritos, luego un silencio profundo y hasta dicen haber visto que el joven salió corriendo y tiró un cuchillo a unos 100 metros del lugar.
Todos esos datos son tenidos en cuenta y son materia de investigación. Como también lo es el caso de violación en el que se había visto envuelto el policía hace ocho meses.
 
EL ABUSO
En esa casa donde apareció asesinado el policía fue hasta donde había llegado la justicia a fines de junio de 2014 para investigar la violación que una mujer dijo haber sufrido por parte del policía ahora muerto.
Desde esa fecha y hasta diciembre de 2014, el policía estuvo privado de su libertad en el Penal de Chimbas. Es que las pruebas y el relato de la mujer que lo denunció eran coincidentes y creíbles para los funcionarios del Cuarto Juzgado de Instrucción.
Fernández había conocido a esa mujer de 25 años que vendía semitas durante sus guardias custodiando la casa del ex Jefe de Policía, José Orlando Luna, en Rawson, de donde es oriunda ella.
La mujer había denunciado que en horas de la tarde del viernes 27 de junio el policía Fernández la parado en la esquina de Mitre y Aberastaín, en Capital. Él iba en su auto, la invitó a subir y la llevó a su casa, en Chimbas. Y que allí la obligó a mantener relaciones sexuales, amedrentándola con su arma reglamentaria.
Los médicos legistas dijeron que la mujer tenía síntomas de violencia sexual. Eso, más las pruebas y el relato creíble de la mujer, hizo que el policía quedara preso.
 
PRUEBA CLAVE
Pero luego, durante dos declaraciones indagatorias, sorprendió a todos en Tribunales cuando habló y dio su versión.
La presencia del policía Fernández no pasó desapercibida en el Cuarto Juzgado de Instrucción, y no fue solo por su gran contextura física, sino por su mal carácter y la forma altanera de dirigirse a las autoridades judiciales.
Fue en su primera indagatoria cuando Fernández aseguró, sin dudar, no haber sido el autor de la violación que le achacaban. Y aportó como prueba padecer "hipogonadismo” o "micropene”.
En un primer momento se pensó que se trataba de una más de las sorpresivas estrategias judiciales que suelen usar las personas imputadas por delitos sexuales.
Pero la segunda vez que declaró, ante la insistencia de ese motivo para su defensa, en el Cuarto Juzgado de Instrucción ordenaron que fuera examinado por un médico para ver si era cierto lo que decía el policía para defenderse y demostrar que él nunca pudo haber lastimado con su órgano sexual a la mujer. Cabe aclarar que en todo momento la mujer dijo en su declaración que el policía la penetró con su pene, sin usar otro elemento contundente.
Los estudios médicos le dieron la razón y determinaron que el policía Fernández no mentía.
A ese dato científico, se agregó otro más: el informe siquiátrico decía que su perfil no era el de una persona capaz de cometer una violación.
Esos dos informes sembraron una gran duda en el juez Maximiliano Blejman, quien decidió en diciembre último dictarle "falta de mérito” y ponerlo en libertad. Eso significó que no lo desvinculaba totalmente del caso de abuso sexual, que el caso se debía seguir investigando, pero que no había certezas mínimas para mandarlo a juicio por ese caso.
 
ÚLTIMOS DÍAS
Así fue como Dante Fernández recuperó la libertad y volvió a trabajar en la Policía. Pero eso no cambió su imagen en el vecindario, donde lo definen como una persona agresiva, que llegó a amenazar a los vecinos con su arma reglamentaria cuando le recriminaron los ruidos por las fiestas que hacía en su casa.
Tras hallarlo muerto en el interior de su casa, hubo un dato que no pasó desapercibido en el Segundo Juzgado de Instrucción, donde investigan el homicidio: durante las primeras horas, el momento de mayor shock, no apareció ningún familiar o amigos para tratar de saber qué había hecho Fernández durante las últimas horas con vida y así tratar de llegar a saber quién pudo haberlo atacado mortalmente.
El por qué también sigue siendo materia de investigación, pero en cuanto se supo que la víctima era el policía Dante Fernández, al juez Pablo Flores rápidamente le llegaron todos estos antecedentes médicos y judiciales. Es que en Tribunales creen que esa podría ser una punta para llegar a esclarecer el homicidio del que fue víctima.



CLAVES
*Científicamente, la cuestión del "micropene” no es considerada una enfermedad porque no genera problemas urológicos.
*No hay una solución efectiva a hombres con "micropene”. Sí recomiendan los profesionales es recurrir a una psicoterapia, ya que uno de los problemas más comunes es el de baja autoestima.
*Los médicos califican de "micropene” cuando el miembro erecto no supera los 6,5 centímetros, generalmente 2 centímetros en estado de flacidez. Toman como promedio los 12,5 centímetros .
*Esa cuestión no tiene un vínculo directo con la fecundación, ya que se debe dar otras condiciones que no están relacionadas con el tamaño del pene.



Comentarios